sábado, 17 de abril de 2010

Galería de famosos escritores alcohólicos y adictos

La Revista Life publica una galería de "Famous Literary Drunks & Addicts". No necesariamente todos calificarían como alcohólicos, pero muchos si lo son y otros pueden ser considerados bebedores de abuso o bebedores fuertes. Los nombres, y las respectivas drogas, son los siguientes:
  • Ayn Rand (1905 - 1982): Speed/Dexedrine.
  • John Cheever (1912 - 1982): Alcohol, Various Drugs.
  • J. P. Donleavy (1926 - ): Alcohol.
  • Elinor Wylie (1885 - 1928): Alcohol.
  • Jean Cocteau (1889 - 1963): Opium.
  • Arthur Koestler (1905 - 1983): Alcohol.
  • John Steinbeck (1902 - 1968): Alcohol.
  • James Agee (1909 - 1955): Alcohol.
  • William Styron (1925 - 2006): Alcohol.
  • Charles Bukowski (1920 - 1994): Alcohol.
  • Eugene O'Neill (1888 - 1953): Alcohol.
  • Stephen King (1947 - present): Booze, Cocaine, Prescription Meds.
  • O. Henry (1862 - 1910): Alcohol.
  • Malcolm Lowry (1909 - 1957): Alcohol.
  • Gregory Corso (1930 - 2001): Alcohol, Heroin.
  • Truman Capote (1924 - 1984): Booze, Various Drugs.
  • Flann O'Brien (b. Brian O'Nolan, 1911 - 1966): Alcohol.
  • Richard Brautigan (1935 - 1984): Alcohol.
  • Raymond Chandler (1888 - 1959): Booze.
  • John Berryman (1914 - 1972): Alcohol, Various Drugs.
Relacionado con lo anterior, en la Wikipedia en inglés podemos encontrar listas de muertes de personas famosas producto del alcohol u otras drogas.

Al respecto, en el libro de John Wallace El alcoholismo como enfermedad, nuevos enfoques, leemos lo siguiente:
"Al parecer, no existen muchas dudas acerca de que el arte creativo y el alcohol van juntos. En la literatura estadounidense, por ejemplo, encontramos el 'quien es quien' en el alcoholismo. De ocho estadounidenses que ha recibido el premio Nobel de literatura, cinco eran alcohólicos declarados o tenían tales problemas con el alcohol que, de acuerdo con los criterios actuales, hubiesen sido diagnosticados como alcohólicos. La forma de beber de Eugene O'Neill fue legendaria. William Faulkner y John Steinbeck tuvieron problemas con el alcohol, y lo mismo puede decirse de Sinclair Lewis y Ernest Hemingway. Muchos otros grandes escritores estadounidenses destruyeron literalmente sus vidas debido al alcoholismo o a su forma de beber, entre ellos: Scott Fitzgerald, Edgar Allan Poe, Tennesse Williams, Truman Capote, Ambroce Bierce, John Cheever, John O'Hara y Edmund Wilson. La lista de personas que poseen talento artístico y son alcohólicas es realmente larga.
¿Qué pueden esperar de la recuperación estos talentosos y creativos alcohólicos?, ¿perderán para siempre su creatividad? (...)
La respuesta es que nadie lo sabe a ciencia cierta, pero la creatividad de la mayoría de los individuos no se extingue, aunque es posible que adquiera una forma diferente durante la sobriedad que bajo el efecto del alcohol o de otras drogas". Wallace. El alcoholismo como enfermedad, nuevos enfoques. México, Editorial Trillas, reimpresión 1995, pags. 66-67.

martes, 30 de marzo de 2010

Fotos de borrachos de comienzos del siglo XX: Inglaterra

Vía Digg.com. Fotos de borrachos de ambos sexos tomadas por la policía inglesa hace más de un siglo. Según la noticia "enojados, aturdidos y avergonzado estos borrachos miran la lente de la cámara de la policía. Ellos eran "los borrachos habituales" cuyos delitos incluyen ser capturados mientras estaban a cargo de un caballo, un carro y hasta una máquina de vapor."

Binge Britain 1904: The rogues' gallery that shows war on booze is nothing new.

Captura completa de pantalla del sitio en Imgur.

Dos de mis fotos favoritas:


jueves, 11 de marzo de 2010

¿Pierden el control de la bebida los alcohólicos siempre que toman?

No necesariamente. El alcoholismo o síndrome de dependencia del alcohol es una condición heterogénea y algunos alcohólicos pueden combinar aparentes momentos de control con posteriores borracheras de varios días.

En este sitio del Colegio de Farmacéuticos de Barcelona se señala lo siguiente:
¿Hay que beber todos los días para ser un alcohólico?

NO. Muchas personas desarrollan una dependencia que se manifiesta de forma intermitente.

Hay alcohólicos que pueden pasar días sin beber o haciéndolo moderadamente, pero pueden beber descontroladamente en más de una ocasión, lo cual les puede acarrear consecuencias negativas.

También encontramos "el alcoholismo de fin de semana", en el que la persona bebe de forma continuada durante dicho período de tiempo, mientras que sin el alcohol, su fin de semana está incompleto y sin sentido.

En el libro "El alcoholismo como enfermedad. Nuevos enfoques" de John Wallace (México, Editorial Trillas, reimpresión 1995) se caracterizan como sigue distintos tipos de alcoholismo:
"El alcoholismo no tiene sentido. Para muchos alcohólicos es un problema que se presenta y desaparece una y otra vez; no todos los días beben, ni todos los días que beben terminan ebrios o metidos en algún problema. Si bien es cierto que un alcohólico consuetudinario empieza con una copa, sería erróneo afirmar que una copa desencadena necesariamente un episodio desastroso. Es indispensable que los alcohólicos entiendan que deben mantenerse lejos del alcohol, en cualquier forma o cantidad, no porque vayan a embriagarse inmediatamente con una copa, sino porque lo más probable es que esto no suceda, ésta es una de las muchas razones por las que se dice a menudo que esta enfermedad es insidiosa. Muchos alcohólicos tratan de "probarse" que no lo son al beber solamente una o dos copas en algunas ocasiones y logran autoengañarse. Pero si observamos a estos alcohólicos durante un periodo determinado, muy probablemente encontraremos que sus "pruebas" duran poco y que, finalmente, su manera de beber resulta otra vez en intoxicaciones incontroladas y en desgracias personales. Estos adictos constituyen los bebedores de "juerga" o episódicos que entran y salen de borracheras devastadoras. Debido a la naturaleza ocasional de su forma de beber, raras veces son realistas ante su problema.

Otros alcohólicos no pueden beber ni siquiera una pequeña cantidad de alcohol sin sentir la necesidad de emborracharse. Para ellos, una copa siempre es demasiado, puesto que, virtualmente, cada episodio de bebida termina en la embriaguez, actos anormales o una conducta social problemática.

Por supuesto, existen alcohólicos que beben diariamente. Para ellos, el trastorno es tan desconcertante como para los bebedores episódicos, pero por una razón diferente. Muchos de los alcohólicos que beben todos los días desarrollan niveles tan elevados de tolerancia fisiológica a la droga, que aun cuando los niveles de alcohol en su sangre estén muy elevados, no manifiestan alteraciones en su comportamiento. Algunas veces, a los alcohólicos de este tipo se les denomina bebedores "fuertes". Al parecer, beben para mantener un cierto nivel de intoxicación que les provoca tranquilidad; una "satisfacción alcohólica" que los bebedores tratan de conservar.

Puesto que este tipo de bebedor consuetudinario se encamina silenciosamente durante varios años hacia la muerte, no llama la atención de la manera en la que lo hacen los alcohólicos ruidosos, turbulentos y socialmente peligrosos. Por lo tanto, pueden no tener problemas con la ley, en el trabajo o con sus vecinos hasta que su problema alcanza proporciones muy serias. Con frecuencia, el daño que se hacen es interno, puesto que el alcohol afecta y destruye sistemáticamente los principales órganos del cuerpo. Este tipo de alcoholismo es, sin duda, una enfermedad maligna que destruye silenciosamente a sus víctimas sin que éstas se percaten de lo que les está sucediendo. Por lo común, los bebedores consuetudinarios no consideran que su manera de beber sea un problema. Con frecuencia, es algún médico consciente quien, al detectar un hígado voluminoso mientras examina a un paciente que padece otras enfermedades relacionadas con el alcohol, observa la posibilidad de que exista este problema.

La diferencia en los patrones de ingestión de alcohol, es una fuente de confusión en lo que se refiere al alcoholismo. Algunos de estos patrones se ajustan muy bien a los estereotipos, pero una gran cantidad no." (Capítulo II, pags. 13-14).
Nota: el libro citado es escrito por un especialista en alcoholismo que ha sido director de diversos centros de tratamiento en Estados Unidos. En la actualidad es difícil de conseguir, personalmente lo compré usado en Amazon. El autor parece ser miembro de AA, aunque no rompe el anonimato de forma directa. Sin embargo cuando habla del alcoholismo lo hace en primera persona (nosotros los alcohólicos). Sobre AA escribe en tercera persona, sin embargo la forma en que defiende y describe el programa sólo lo puede hacer una persona que haya pasado por las filas de este movimiento.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Sobre la actualización de mi blog

Durante los dos últimos meses he pasado por situaciones personales un poco complicadas, he tenido que darle mucha prioridad a las reuniones de AA, además de cumplir con mi trabajo. Por esta razón no había vuelto a actualizar mi blog.

En adelante espero seguir escribiendo al menos una entrada semanal.

miércoles, 6 de enero de 2010

Posibilidades de una espiritualidad no teísta, parte 1

Continuando con el post anterior, existen diversas alternativas de espritualidad no teísta para quienes nos hemos considerado agnósticos o ateos y tenemos dificultades con una interpretación muy literal de los textos de AA, en particular el libro azul (Alcohólicos Anónimos) y "Doce pasos, doce tradiciones".

1) En el blog de los Unitarios Universalistas podemos encontrar un artículo llamado Los místicos ateos donde en concreto se señala: "La primera vez que encontré el término "místico ateo" fue a propósito de la definición que de sí mismo daba el gran sicólogo social y filósofo humanista, Erich Fromm (1900-1980), cuyas obras les he recomendado consistentemente a lo largo de los años. El objetivo de Fromm, en cada uno de sus libros, es explorar las maneras en que los seres humanos pueden vivir vidas auténticas, felices –y en sus propias palabras no-alienadas– en el ámbito de una sociedad industrial próspera que, al haber perdido sus amarras morales, se vuelve cada vez más secular e infeliz (...) Lo que es de verdad muy sorprendente sobre la clase de misticismo de Fromm –al menos en un primer acercamiento– es el hecho de que lo expresa completamente en términos seculares. Aunque está preparado para aceptar que Dios es un símbolo "un símbolo del más elevado valor que podemos experimentar dentro de nosotros" (Véase, Tener o ser) y, por lo tanto, no es un concepto redundante, no cree en una deidad externa tal como la postulan los sistemas religiosos de occidente; y, lo que es más importante, no cree que para llevar una vida espiritual –lo que, para él, significa una vida examinada y auténtica– se requiera tener a semejante Dios como el foco o la meta. Así entonces, Fromm es un ateo confeso, pero también se describe a sí mismo como místico." Revdo. Bill Darlison, ministro de la Iglesia Unitaria de Dublin, Irlanda, 18 de febrero de 2001 (Trad. Fco. J. Lagunes Gaitán).

2) La filosofía estoica. En particular a mi me resultaron de utilidad algunos textos de Epicteto y Marco Aurelio, que en la actualidad se pueden conseguir en Internet. La moral estoica sostiene que, según la Wikipedia: "Al estar todos los acontecimientos del mundo rigurosamente determinados y formar parte el hombre del logos universal, la libertad no puede consistir más que en la aceptación de nuestro propio destino, el cual estriba fundamentalmente en vivir conforme a la naturaleza. Para ello el hombre debe conocer qué hechos son verdaderos y en qué se apoya su verdad. El bien y la virtud consisten, por lo tanto, en vivir de acuerdo con la razón, evitando las pasiones (pathos). Que no son sino desviaciones de nuestra propia naturaleza racional. La pasión es lo contrario que la razón, es algo que sucede y que no se puede controlar, por lo tanto debe evitarse. Las reacciones, como el dolor, el placer o el temor, pueden y deben dominarse a través del autocontrol ejercitado por la razón, la impasibilidad (apátheia, de la cual deriva apatía) y la imperturbabilidad (ataraxia). Éstas surgirán de la comprensión de que no hay bien ni mal en sí, ya que todo lo que ocurre es parte de un proyecto cósmico. Sólo los ignorantes desconocen el lógos universal y se dejan arrastrar por sus pasiones.El sabio ideal es aquél que vive conforme a la razón, está libre de pasiones y se considera ciudadano del mundo. El cosmopolitismo, que defiende la igualdad y solidaridad de los hombres" (Wikipedia, Estoicismo).

De Epicteto pueden encontrarse en Internet diversas versiones de su Manual de Vida. Igual sucede con las Meditaciones de Marco Aurelio. En particular me gusta esta versión, de la cual cito la siguiente frase sobre la aceptación de las dificultades cotidianas: "Al despuntar la aurora, hazte estas consideraciones previas: me encontraré con un indiscreto, un ingrato, un insolente, un mentiroso, un envidioso, un insociable. Todo eso les acontece por ignorancia de los bienes y de los males. Pero yo, que he observado que la naturaleza del bien es lo bello, y que la del mal es lo vergonzoso, y que la naturaleza del pecador mismo es pariente de la mía, porque participa, no de la misma sangre o de la misma semilla, sino de la inteligencia y de una porción de la divinidad, no puedo recibir daño de ninguno de ellos, pues ninguno me cubrirá de vergüenza; ni puedo enfadarme con mi pariente ni odiarle. Pues hemos nacido para colaborar, al igual que los pies, las manos, los párpados, las hileras de dientes, superiores e inferiores. Obrar, pues, como adversarios los unos de los otros es contrario a la naturaleza. Y es actuar como adversario el hecho de manifestar indignación y repulsa."

En alguna parte de la literatura de AA se hacía referencia a la necesidad de ser "íntegros y estoicos", sin embargo tengo entendido que formaba parte de una traducción anterior del libro de los doce pasos que en la actualidad no está vigente. No logré encontrar esa frase en versiones previas del libro citado, sin embargo un poco de estoicismo es necesario a una persona que busca recuperarse de una adicción como el alcoholismo, pues la aceptación de la realidad es lo opuesto del escape que busca el alcohólico durante su consumo adictivo.

En un escrito posterior haré referencia a otras alternativas más de corte espiritual, como el taoismo y el budismo zen. Sin embargo el cinismo filosófico, y no el cinismo en el sentido común del término, también tiene un contenido espiritual.

Me parece que lo que critica el capítulo del libro Alcohólicos Anónimos titulado "Nosotros los agnósticos" es una visión de la vida centrada en el éxito material, que probablemente por falta de información o porque eso correspondía a la visión del mundo de los primeros miembros de AA, identificaron con el ateísmo y el agnosticismo. Sobre esto escribiré después del segundo post sobre una "espiritualidad no teísta".

Imágenes en su orden: Eric Fromm, Epicteto, Marco Aurelio.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Una espiritualidad no teísta: las puertas del cielo - la depresión


En el libro azul de Alcohólicos Anónimos se hace una crítica del agnóstico y el ateo y se contrapone a la espiritualidad y el poder superior que debe buscar un alcohólico para mantenerse sin beber.
Al texto me parece que le faltan algunos matices, por ejemplo no hace referencia al deísmo, una creencia en un concepto espiritual no teológico y no basado en una revelación divina.
En algún momento haré una relectura crítica del capítulo "Nosotros los agnósticos".

De momento solo voy a citar dos historias del budismo zen que me resultan particularmente inspiradoras:
Las puertas del cielo
Un guerrero, un samurai, fue a ver al Maestro Zen Hakuin y le preguntó: "¿Existe el infierno? ¿Existe el cielo? ¿Dónde están las puertas que llevan a ellos? ¿Por dónde puedo entrar?".
Era un guerrero sencillo. Los guerreros siempre son sencillos, sin astucia en sus mentes, sin matemáticas. Sólo conocen dos cosas: la vida y la muerte. El no había venido a aprender ninguna doctrina; sólo quería saber dónde estaban las puertas, para poder evitar la del infierno y entrar en el cielo. Hakuin le respondió de un amanera que sólo un guerrero podía haber entendido.
"¿Quién eres?", le preguntó Hakuin.
"Soy un samurai", le respondió el guerrero. En Japón, ser un samurai es algo que da mucho prestigio. Quiere decir que se es un guerrero perfecto, un hombre que no dudaría un segundo en arriesgar su vida. "Soy un samurai, un jefe de samuráis. Hasta el Emperador mismo me respeta", dijo.
Hakuin se rió y contesto: "¿Un samurai, tú? Pareces un mendigo".
El orgullo del samurai se sintió herido y olvidó para qué había venido. Saco su espada y ya estaba a punto de matar a Hakuin cuando éste le dijo": Esta es la puerta del infierno. Esta espada, esta ira, este ego, te abren la puerta".
Esto es lo que un guerrero puede comprender. Inmediatamente el samurai entendió. Puso de nuevo la espada en su cinto y Hakuin dijo: Aquí se abren las puertas del cielo".
El cielo y el infierno están dentro de ti. Ambas puertas están dentro de ti. Cuando te comportas de forma inconsciente, estás a las puertas del infierno; cuando estás alerta y consciente estas en las puertas del cielo.
La mente es el cielo, la mente es el infierno y la mente tiene la capacidad de convertirse en uno de ellos. Pero la gente sigue pensando que existe en alguna parte, fuera de ellos mismos… El cielo y el infierno no están al final de la vida, están aquí y ahora. A cada momento las puertas se abren…en un segundo se puede ir del infierno al cielo, del cielo al infierno.
Tomado de este sitio. Nota: no comparto el punto de vista del falso gurú llamado Osho, sin embargo la historia es parte de la tradición budista, por eso la incluyó aquí.

Con una expresión depresiva
Siete u ocho años atrás un hombre de 30 años visitó Antaiji durante una tarde, con una expresión depresiva en su cara: "No tengo nada para comer". Habíamos acabado de hacer un poco de sopa de arroz para cenar así que le invité para que comiera con nostros y que después hablaríamos. Su respuesta me sorprendió: "No tengo nada para comer, pero no estoy realmente hambriento".
Cuando hablé con él después de cenar, supe que estaba viviendo con su mujer y su madre, que tenía un trabajo, aunque la empresa por la cual trabajaba no era muy grande. Aún, tenía un salario y ciertamente no se moría de hambre. De todas las maneras, le dije: "No digas que no tienes nada para comer cuando aún no estás hambriento. Mas bien deberías decir que tu salario no es lo suficiente como para gratificar tu vanidad".
Preocupado, se quedó entre nosotros durante una semana, pero finalmente volvió a casa, diciendo contento: "En mi casa, mi vida es aún mejor que la vuestra aquí".
Aquí en el templo, la vida le sorprendió como siendo realmente pobre. Pero esto es lo de menos. A no ser que realmente no tengas nada para comer, serás más feliz si vives tu vida sin una expresión depresiva en tu cara.
Tomado del sitio del templo Antaiji de Japón.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

El proceso de alcoholización toma años

En el libro "El alcoholismo: una explicación para comprender, un ensayo para reflexionar" de Alain Cerclé (Siglo XXI Editores)* leemos lo siguiente en las conclusiones tituladas "Preguntas y más preguntas":
Un proverbio japonés expresa sin interpretación superflua el encadenamiento alcohólico: “Primero el hombre toma una copa, luego la copa toma una copa, después la copa toma al hombre”. Pero como lo recalca en 1983 George Vaillant sobre la base de esas célebres investigaciones longitudinales emprendidas en Estados Unidos: “Los presentes estudios a futuro no dan ningún crédito a la creencia común según la cual algunos se vuelven alcohólicos después de la primera copa. El paso del consumo de alcohol al abuso del alcohol toma años.” (…) En algunos individuos sociopáticos que consumen alcohol con fines precisos (transgresión de las normas sociales, superación de los fenómenos conscientes), la dependencia y la pérdida de control puede aparecer sólo en unos cuantos meses o en algunos años. Pero en la mayoría de los alcohólicos el lapso del tiempo entre la primera copa y la imposibilidad de controlar su consumo es un proceso de formación de hábito, que puede requerir de cinco a treinta años” (pags. 86-87).
* Se puede adquirir en Amazon, en La Casa del Libro no está disponible.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Causas de las recaídas en el alcholismo y otras adicciones, parte 2

Con anterioridad cité las reflexiones de Bill Wilson, co-fundador de AA, sobre las causas de las recaídas y cómo salir de una recaída, provenientes del libro “Como lo ve Bill”.

En el libro escrito por dos profesionales en el tratamiento de adicciones “Querer no es poder. Cómo comprender y superar las adicciones” de Arnold. Washton y Donna Boundy (Editorial Paidós Ibérica, 1991, 1ª. Edición*), se ofrece de manera más sistemática un análisis sobre el proceso que lleva a una recaída en el alcohol o el uso de otras drogas:
“Hay muchas “minidecisiones” menores, aparentemente poco importantes, que va tomando la persona reincidente mucho antes de llegar a caer de nuevo en el uso del alterador de su estado de ánimo (…)
Al tomar una de estas minidecisiones, el adicto le resta importancia. No se lo menciona a nadie ni habla de ello en los encuentros de autoayuda o sesiones de terapia. Lo hace, nada más. A estas alturas el proceso de negación ya está en funcionamiento (…)
El proceso podía ser algo similar a esto:
1. Acumulación de estrés. Ciertos acontecimientos y circunstancias negativos o positivos (…) provocan una acumulación de estrés.
2. Hiperreacción emocional. Como el adicto conserva muchas de las creencias adictivas que lo hicieron vulnerable a los estados de ánimo negativos en primer lugar, tiene a hiperreaccionar emocionalmente ante estos acontecimientos y circunstancias. Los sentimientos que le provocan –temor a ser abandonado, miedo a la actuación inadecuada, enojo y furia, soledad- pueden resultarle agobiantes.
3. Negación. Al igual que durante la etapa activa el adicto ansía un alivio para estos sentimientos. Si todavía no sabe cómo conseguir el apoyo de otras personas, tal vez empiece a “cerrarse” emocionalmente. Tendrá miedo a admitir los problemas que está tendiendo porque teme que si los revela perderá la aprobación o el afecto de los demás (…)
4. Fallos en la obtención de apoyo. Tener sentimientos negativos (sentirse confuso, ambivalente, desafiante, o lo que sea) y al mismo tiempo presentar una imagen positiva ante los demás es muy angustioso, por lo que el adicto empieza a faltar a los encuentros de autoayuda y deja de hablar de sí mismo (…)
5. Pequeñas mentiras. En este momento, el adicto comienza a decirse “pequeñas mentiras”, a sí mismo o las sesiones de consulta, o para exponerse a situaciones de riesgo. Ahora trata que la gente “lo deje tranquilo”. Dado que la sinceridad es esencial para la recuperación, el adicto está en camino hacia la reincidencia… a meno que pueda frenarla.
6. Creciente aislamiento. Como no es sincero, el adicto tiende a evitar cada vez más el contacto con otras personas. En consecuencia, se aísla cada vez más (…)
7. Agrandamiento de los problemas. Los problemas originales se agravan porque el adicto los está eludiendo, y se crean nuevos problemas (…)
8. Vuelta a la desesperanza. El adicto se siente totalmente incapaz de hacer nada acerca de la situación (…) Lo invade la lástima por sí mismo. Cada vez con mayor frecuencia, le cruzan por la mente recuerdos positivos de los “buenos tiempos” pasados con su alterador del estado de ánimo (…)
9. Autosabotaje. Cada vez con mayor frecuencia el adicto “se encuentra” en situaciones de alto riesgo (…)
10. Uso. El adicto experimenta apetencias e impulsos irresistibles que lo llevan a conseguir o tener acceso a su droga. La usa, diciéndose que “es sólo por esta vez”. (…)
11. Reacción derrotista (…)
12. Reincidencia total (…)” (libro citado, páginas 243-246).
En el libro se abordan a continuación algunas estrategias para prevenir las recaídas, que resumiré posteriormente.

Personalmente estoy de acuerdo de forma parcial con el esquema anterior. En primer lugar, me parece muy racional. En segundo lugar, el proceso puede ser más rápido y espontáneo aunque sus causas se pueden remontar varios meses o años atrás.

En mi caso particular reincidí en el uso de la bebida por varias razones mezcladas entre sí. Una mala situación psíquica, sobre todo problemas de ansiedad y depresión, cansancio crónico y estrés, una sensación de estancamiento y fracaso en el terreno laboral, dificultades para expresar la situación por la que atravesaba en los grupos. De pronto me vi afrontado a tomar una decisión importante, un cambio de trabajo que iba a mejor mucho mis ingresos. Sin embargo, por mi ansiedad y problemas de fobia social creí que no me iba a adoptar al nuevo empleo. Así, sin pensarlo, de pronto me vi pidiendo una cerveza al salonero de un centro de diversión nocturna donde había ido a relajarme en vez de ir a una reunión en un momento muy difícil de mi vida, donde me sentía totalmente fracasado. En ese momento tenía casi 10 años de abstinencia al alcohol. Cuando regresé a un grupo y hablé (me invitaron a hablar porque pensaban que era una visita) un veterano me dijo que él había observado que muchas recaídas se presentaban alrededor de los 10 años porque algunos miembros consideraban que ya no necesitaban tanto de AA, que podían manejar solos sus asuntos (falsa autoconfianza) y que se iban alejando paulatinamente de las reuniones. En parte este fui mi caso.

* El libro todavía se puede conseguir en algunos sitios en Internet, ver enlaces de la búsqueda en Google en el enlace del título que citamos arriba.

domingo, 18 de octubre de 2009

Nota sobre las actualizaciones de mi blog

Debido a varios problemas informáticos con mi PC y a múltiples obligaciones laborales, no he podido actualizar mi blog durante las últimas semanas.

Sin embargo este proyecto sigue vigente y espero seguir publicando a partir de la próxima semana.

domingo, 13 de septiembre de 2009

La influencia de C.G. Jung en la fundación de AA: una relectura crítica

En los grupos de AA con cierta frecuencia se citan dos frases de C.G. Jung con un sentido un tanto ortodoxo o religioso si las sacamos de contexto.

Primero, el término "conversión". La historia de Alcohólicos Anónimos se remonta de manera indirecta a Rowland Hazard, un personaje que siguió una terapia con C.G. Jung y este le indicó que sólo con un cambio o experiencia espiritual podía resolver su problema con el alcoholismo. El término conversión aparece en la literatura de AA solamente en las "Tres charlas de Bill W.", del año 1958, donde le atribuye a Jung las siguientes palabras: "La fe religiosa corriente no es suficiente. De lo que yo hablo es de una experiencia transformadora, una experiencia de conversión si le parece mejor el término" (Tres charlas a sociedades médicas por Bill W., co-fundador de AA). Sin embargo en el libro Alcohólicos Anónimos, conocido como Libro Azul, no se menciona esta palabra. La historia aparece en los siguientes términos:
"Tiene usted la mente de un alcohólico crónico. En los casos en los que han existido estados mentales similares al suyo, nunca he visto recuperarse a nadie."
Nuestro amigo se sintió como si las puertas del infierno se hubiesen cerrado con estruendo tras él. Preguntó al médico: "¿No hay ninguna excepción?"
"Sí - le contestó el médico - sí la hay. Las ha habido desde tiempos remotos. Aquí y allá, de vez en cuando, algunos alcohólicos han tenido experiencias espirituales vitales. Para mí estos casos son fenómenos. Parecen ser de la naturaleza de enormes desplazamientos y reajustes emocionales. Desechadas repentinamente las ideas, emociones y actitudes que fueron una vez las fuerzas directrices de las vidas de estos hombres, un conjunto completamente nuevo de conceptos y motivos empezó a dominarlos. De hecho, yo he estado tratando de producir dentro de usted un arreglo emocional de esa índole. He empleado estos métodos con muchos individuos y han dado resultados satisfactorios, pero nunca he tenido éxito con un alcohólico de sus características" (libro Alcohólicos Anónimos, tercera edición, capítulo 2 “Hay una solución”, pags. 25-26).
Sobre el uso del término "conversión" se pueden plantear tres críticas. En primer lugar, Bill Wilson estaba citando de memoria algo que conoció 23 años antes. Además no fue Rowland H. el que contó su experiencia con Jung a Bill W., sino el amigo de este último Ebby T. En segundo lugar, Jung es un pensador bastante heterodoxo desde el punto de vista espiritual. En la introducción a su autobiografía Recuerdos, sueños, pensamientos (Barcelona: Editorial Seix Barral, 1999, 494 pags.) del año 1957, comenta en la introducción su asistente Aniela Jaffé lo siguiente: “El concepto de Jung de lo religioso se diferencia en muchos aspectos del cristianismo tradicional. Particularmente en su respuesta a la cuestión del mal y en la representación de un Dios no sólo bueno o “querido”. Desde el punto de vista del cristianismo dogmático, Jung era un disidente. Esto lo pudo notar él mismo, una y otra vez, en la oposición que en todo el mundo, hallaron sus obras” (pags. 12-13). Jung de hecho es atacado en la actualidad por el fundamentalismo cristiano, por ejemplo en Internet pueden encontrarse artículos como: Carl Gustav Jung: Enemy of the Church, PsychoHeresy: C. G. Jung's Legacy to the Church, Psicoherejía: El legado de C. G. Jung a la Iglesia (traducción del anterior).

En tercer lugar, la misma literatura de AA nos da una versión más matizada de lo espiritual que lo que parece sugerir el término "conversion". En el anexo del Libro Azul titulado "Experiencia espiritual" se aclara lo siguiente:
"Los términos “experiencia espiritual” y “despertar espiritual” son usados muchas veces en este libro, observándose, a través de su lectura detenida, que el cambio de personalidad necesario para dar lugar a la recuperación del alcoholismo se ha manifestado entre nosotros en muchas formas diferentes (...) La mayoría de nuestras experiencias son de las que el psicólogo William James llama “variedad educacional”, porque se desarrollan lentamente durante un cierto período de tiempo" (Alcohólicos Anónimos, Anexo II, p. 519 edición digital en línea).
Segundo, se cita una frase de una carta de respuesta de C.G. Jung (1961) a Bill Wilson donde afirma que el asunto es "espíritu contra espíritu". En concreto Jung afirma: "Alcohol en latín es spiritus y se utiliza la misma palabra para la más alta experiencia religiosa, al igual que para el más depravante veneno. Por lo tanto la fórmula útil es spiritus contra spiritum." La carta es reproducida en la biografía oficial de Bill Wilson titulada "Transmítelo" (cap. 24). Es probable que la carta no fuera escrita directamente por Jung, sino por su asistente, pues así ocurrió con la autobiografía que citamos que data del año 1957, 4 años antes.

Me parece que dicha frase hace alusión al origen de la palabra alcohol, que no es algo que esté absolutamente claro. En este artículo leemos lo siguiente: "Antes de comenzar esta exposición sobre el alcoholismo, parece interesante comentar la palabra alcohol. Especialmente por todos los derivados que puede construir. El origen de la palabra no está nada claro. Hay quien con un origen árabe encuentra su traducción en alcoholeé, que es nombre con que se llama a los espíritus malignos. Parece ser que un religioso dentro de la más pura ortodoxia de eliminar el alcohol lo llamó así, identificándolo con los espíritus del mal y pensando especialmente en los efectos que es capaz de producir. Hay quien sostiene sin embargo, que el origen, también árabe, está en la palabra alkohl, que era una mezcla de pinturas y polvos a base de minerales que utilizaban las mujeres de cierta categoría social para iluminar su rostro y maquillarse."

En la Wikipedia encontramos un significado ligeramente distinto: "En química se denomina alcohol (del árabe al-khwl الكحول, o al-ghawl الغول, "el espíritu", "toda sustancia pulverizada", "líquido destilado") (ver origen del término en la desambiguación) a aquellos hidrocarburos saturados, o alcanos que contienen un grupo hidroxilo (-OH) en sustitución de un átomo de hidrógeno enlazado de forma covalente." Y buscando sobre la etimología del término encontramos en este artículo la siguiente definición: "Los árabes utilizaron la apalabra alkuhl para nombrar al "espíritu" que se apodera de todo aquel que se atreve a abusar de los productos fermentados."

En la actualidad la ciencia tiene avances sobre los mecanismos de actuación de diversas drogas sobre el cerebro, incluyendo el alcohol. Una síntesis puede encontrarse en este documento de la Organización Mundial de la Salud (OMS) titulado Neurociencia del consumo y dependencia de sustancias psicoactivas (formato pdf, es un trabajo muy técnico). Dentro de sus conclusiones cabe destacar lo siguiente: "Las toxicomanías son trastornos complejos, con mecanismos biológicos que afectan el cerebro y su capacidad de controlar el uso de sustancias. Están determinadas no sólo por factores biológicos y genéticos, sino también psicológicos, sociales, culturales y del entorno. En la actualidad, no hay forma de identificar quiénes se harán dependientes, ya sea antes o después de comenzar a consumir drogas" (p. 248). "El desarrollo de la neurociencia ha incrementado en gran medida nuestros conocimientos sobre el uso y dependencia de sustancias, y a su vez estos conocimientos plantean importantes desafíos para decidir de qué modo aplicarlos de forma ética, a escala tanto global como local." (p. 249).

Así que el alcohol ya no es algo tan "misterioso" que quedaba fuera de la esfera de la ciencia. De hecho se han desarrollado medicamentos anticraving que ayudan a dejar de beber a un alcohólico pues reducen o eliminan el deseo por una sustancia adictiva. Pero este será tema de otro post más adelante.

lunes, 31 de agosto de 2009

No luches con monstruos

"No luches con monstruos para así no convertirte en uno de ellos; si contemplas el abismo, el abismo te devuelve la mirada."

Nietzsche

Citado en (Watchmen pag. 206 )
Vía Microsiervos y Planeta Xian.

domingo, 30 de agosto de 2009

Diferencia entre el bebedor fuerte y el alcohólico

Vía Google podemos encontrar diversos aporte sobre la diferencia entre el bebedor moderado, el bebedor fuerte y el alcohólico. En este artículo se advierte que el umbral entre el segundo y el tercero es frágil y clasifica los distintos tipos de bebedores como sigue: 1) Bebedor no problemático, moderado, es el que "no busca intoxicarse y evita la ebriedad, no siente necesidad de beber y no le trae trastornos o complicaciones". 2) Bebedor problema que incluye cuatro subtipos: bebedor social, bebedor fuerte, ebrios ocasionales y el bebedor alcohólico. Sobre este último se indica: "La línea que separa a este bebedor, de los anteriores "bebedores problema", es la pérdida de control sobre la ingestión de alcohol. No puede elegir el momento, ni la cantidad, ni los efectos del alcohol en su organismo. No puede decir "basta y por tanto beberá hasta quedar intoxicado. En este caso, y progresivamente, aparecen los trastornos asociados al alcoholismo en todas las áreas de su vida: Física, emocional, familiar, social y laboral. (Clasificación del Dr. A Cormillot). Como vemos es muy delgada la línea que separa a unos bebedores de otros, y con gran facilidad, un bebedor social, puede convertirse en alcohólico con más rapidez de lo que él mismo puede pensar." Rosario Cutillas. El frágil umbral del alcoholismo.

En el libro Alcohólicos Anónimos (conocido como libro azul, edición oficial en línea), capítulo 2 "Hay una solución" se establecen algunas definiciones que conservan mucha validez, pese a ser un libro escrito a finales de los años 30 del siglo pasado. Citamos lo que señala el libro azul sobre la diferencia entre el bebedor moderado, el bebedor fuerte y el alcohólico:
Los bebedores moderados tienen poca dificultad para dejar el licor si tienen una buena razón para hacerlo. Pueden tomarlo o dejarlo.
Luego tenemos cierto tipo: el que bebe con exceso. Puede tener el hábito en tal forma que gradualmente llegará a perjudicarle en lo físico y en lo mental. Puede causarle la muerte prematura. Si se presenta una razón suficientemente poderosa — mala salud, enamoramiento, cambio de medio am- biente, o la advertencia de un médico — este individuo puede también dejar de beber o hacerlo con moderación, aunque esto le resulte difícil o tal vez hasta necesite ayuda médica.

Pero ¿qué pasa con el verdadero alcohólico? Puede empezar como bebedor moderado; puede o no volverse un bebedor asiduo. Pero en alguna etapa de su carrera como bebedor, empieza a perder todo control sobre su consumo de licor una vez que empieza a beber.
Aquí tenemos al individuo que te ha motivado la confusión, especialmente por su falta de control. Hace cosas absurdas, increíbles, o trágicas mientras está bebiendo. Es un verdadero "Dr. Jekyll y Mr. Hyde" (El Hombre y el Monstruo). Rara vez se embriaga a medias. En mayor o menor grado, siempre tiene una borrachera loca. Mientras está bebiendo, su modo de ser se parece muy poco a su naturaleza normal. Puede ser una magnífica persona; pero, si bebe un día, se volverá repugnante, y hasta peligrosamente antisocial. Tiene verdadero talento para embriagarse exactamente en el momento más inoportuno, y particularmente cuando tiene alguna decisión importante que tomar o compromiso que cumplir. Con frecuencia es perfectamente sensato y bien equilibrado en todo menos en lo que concierne al alcohol; en este respecto es increíblemente egoísta y falto de honradez. Frecuentemente posee habilidades y aptitudes especiales, y tiene por delante una carrera prometedora. Usa sus dones para labrar un porvenir para él y los suyos echando luego abajo lo que ha construido, con una serie de borracheras insensatas. Es el individuo que se acuesta tan borracho que necesitaría dormir 24 horas; sin embargo, a la mañana siguiente busca como un loco la botella — y no se acuerda dónde la puso la noche anterior. Si su situación económica se lo permite, puede tener licor escondido por toda la casa para estar seguro de que nadie coja toda su existencia para tirarla por el fregadero. A medida que empeoran las cosas, empieza a tomar una combinación de sedantes potentes y de licor para aplacar sus nervios y poder ir a su trabajo. Entonces llega el día en que sencillamente no puede hacerlo, y se vuelve a emborrachar. Tal vez vaya al médico para que le dé morfina o algún otro sedante para irse cortando la borrachera poco a poco.
Pero entonces empieza a ingresar en hospitales y sanatorios.
Esto no es de ninguna manera un cuadro amplio del alcohólico, ya que nuestras maneras de comportarnos varían. Pero esta descripción debería identificarlo de un modo general.
Al respecto, sin embargo, debe tomarse en cuenta la definición de dependencia del alcohol de la Organización Mundial de la Salud que citamos en otra entrada de nuestro blog, pues pone énfasis fundamentalmente en la dependencia y aspectos cualitativos más que en la cantidad. En "libro azul" fue escrito en una época en que sólo llegaban a Alcohólicos Anónimos los casos con mucho fondo (como se indica en el libro posterior de los Doce Pasos y las Doce Tradiciones), por lo cual se afirman cosas como las siguientes: "es el individuo que se acuesta tan borracho que necesitaría dormir 24 horas; sin embargo, a la mañana siguiente busca como un loco la botella" o que "rara vez se embriaga a medias. En mayor o menor grado, siempre tiene una borrachera loca". Mientras que en la definición de la OMS se enfatiza más bien en la persistencia del consumo descontrolado de alcohol pese a las consecuencias negativas en diversos ámbitos de la vida del alcohólico y no tanto en la profundidad o extensión de la borrachera.

sábado, 29 de agosto de 2009

La visión distorsionada de un borracho

La diferencia entre la visión de las cosas de una persona sobria y un borracho. Vía Digg. En College Humor. Darle click para ampliar la imagen. Ilustraciones por Caldwell Tanner.

sábado, 22 de agosto de 2009

Libros sobre alcoholismo en Google Books

Google Books reproduce de manera parcial algunos libros interesante sobre el alcoholismo. Además incluye el enlace para comprarlos en diversos sitios.

Sólo basta con buscar "alcoholismo" y se despliegan las portadas de varios libros. De algunos de ellos está disiponible una "vista previa restringida", es decir, se pueden ver los textos pero no copiar o imprimir. Pese a esta limitación, es una herramienta interesante para descubrir nuevos conocimientos sobre la dependencia del alcohol.

De particular interés, por su fácil comprensión, amplitud y carácter divulgativo, me parece el libro "El alcoholismo: Una explicacion para comprender un ensayo para reflexionar" de Alain Cerclé, del cual podemos ojear en su mayor parte. Está a la venta en diversos sitios como la Casa del Libro y Amazon.