domingo, 12 de abril de 2009

Definición de alcoholismo OMS

La Organización Mundial de la Salud (OMS) denomina en la actualidad al alcoholismo "síndrome de dependencia del alcohol" y está incluido en el capítulo V [eng.] de la Clasificación Internacional de Enfermedades No. 10 (CIE-10). El alcoholismo forma a su vez parte de una categoría denominada "Trastornos mentales y del comportamiento debidos al consumo de sustancias psicotropas". Como el sitio oficial está en inglés vamos a citar una definición del documento Cuestionario de Identificación de los Transtornos debidos al Consumo de Alcohol (AUDIT), Organización Mundial de la Salud 2001 (Thomas F. Babor y otros, se puede descargar de este enlace en formato pdf):
“La dependencia es un conjunto de fenómenos conductuales, cognitivos y fisiológicos que pueden aparecer después del consumo repetido de alcohol. Estos fenómenos típicamente incluyen deseo intenso de consumir alcohol, dificultad para controlar el consumo, persistencia del consumo a pesar de las consecuencias perjudiciales, mayor prioridad al consumo frente a otras actividades y obligaciones, aumento de la tolerancia al alcohol y abstinencia física cuando el consumo se interrumpe” (p. 5).
Además los criterios para identificar el síndrome de dependencia del alcohol o alcoholismo, a partir del CIE-10, son los siguientes:
Tres o más de las siguientes manifestaciones deben haber estado presentes durante al menos un mes o si han durado menos de un mes, deben haber aparecido juntas de forma repetida en algún período de doce meses:
  • Deseo intenso o vivencia de una compulsión a consumir alcohol;
  • Disminución de la capacidad para controlar el consumo de alcohol, unas veces para controlar el inicio del consumo y otras para poder terminarlo o para controlar la cantidad consumida.
  • Síntomas somáticos de un síndrome de abstinencia cuando el consumo de alcohol se reduzca o cese, cuando se confirme por: el síndrome de abstinencia característico del alcohol o el consumo de la misma sustancia (o una muy próxima) con la intención de aliviar o evitar los síntomas de abstinencia.
  • Tolerancia, de tal manera que se requiere un aumento progresivo de la dosis de alcohol para conseguir los mismos efectos que originalmente producían dosis más bajas;
  • Abandono progresivo de otras fuentes de placer o diversiones, a causa del consumo de alcohol, aumento del tiempo necesario para obtener o ingerir el alcohol o para recuperarse de sus efectos.
  • Persistencia en el consumo de alcohol a pesar de sus evidentes consecuencias perjudiciales, tal y como se evidencia por el consumo continuado una vez que el individuo es consciente o era de esperar que lo fuera, de la naturaleza y extensión del daño (documento citado de Babor y otros, p. 24, a partir de WHO, 1993, p. 57)
El documento incluye además un test, con un puntaje, para detectar problemas con la bebida que pueden ser consumo de riesgo, consumo perjudicial y dependencia.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias por la info viejo muy bien reducida y muy jugosa exitos!!!!!!!

Lino Arriaga dijo...

gacias por tu aportacion me fue de utilidad

Anónimo dijo...

gracia vieja, no puedo parar de tomar... vamo ve que hago

Anónimo dijo...

Muchas gracias por la información " Solo no soy capaz de dejar de beber", solicite ayuda a un grupo de Alcohólicos Anónimos y actualmente lo conseguí, estas 24 horas. Probar no ocupa lugar, Jesús T.

Poncho D dijo...

Sumamente interesante y de mucha trascendencia que se informe sobre el alcoholismo y la raiz de la enfermedad, los felicito ya que despues de 23 años solo por hoy no he bebido.
Importantísimo señalar la personalidad hipersensible del alcohólico que lo lleva a sufrir mas cada una de las circunstancias propias de la vida: lo que para una persona normal es una reprimenda de sus padres en el alcohólico se registra en su mente como una agresión artera.
Así mismo la alegria y placer son de mayor intensidad.