lunes 3 de octubre de 2011

¿Cuánto daño produce el alcohol en la salud?

Resumido de la BBC - ¿Cuánto daño nos hace el alcohol?
Sabemos que beber demasiado alcohol nos hace mal. Nos da resaca, nos hace sentir cansados ​​y no le hace ningún favor a nuestra apariencia. Y eso es sólo si hablamos de la mañana siguiente.

A largo plazo, aumenta el riesgo de desarrollar una larga lista de problemas de salud como cáncer de mama, cáncer oral, enfermedades del corazón, derrames cerebrales y cirrosis en el hígado.

Las investigaciones muestran que un alto consumo de alcohol también puede dañar nuestra salud mental, deteriorar las habilidades de la memoria y reducir la fertilidad.

La relación directa entre el alcohol y el hígado es bien conocida. Pero ¿qué pasa con el impacto del alcohol en otros órganos?

Numerosos estudios del corazón indican que el consumo moderado de alcohol ayuda a protegernos contra enfermedades del corazón al aumentar el colesterol bueno y detener la formación de coágulos sanguíneos en las arterias.
Tóxico

Sin embargo, se ha visto que consumir más de tres bebidas tienen un efecto directo y perjudicial sobre el corazón.

El consumo excesivo de alcohol, especialmente con el correr del tiempo, puede provocar la hipertensión arterial, miocardiopatía alcohólica, insuficiencia cardíaca congestiva y accidentes cerebrovasculares.

La ingesta abusiva de alcohol también incorpora más grasa en la circulación del cuerpo.

El vínculo entre el alcohol y el cáncer está bien establecido, según la organización británica Cancer Research UK. Un estudio publicado en la revista British Medical Journal estima que este año el consumo de alcohol causa al menos 13.000 casos de cáncer sólo en Reino Unido cada año, cerca de 9.000 casos en hombres y 4.000 en mujeres.

Los expertos en cáncer dicen que por cada 10 gramos adicionales por día de alcohol, el riesgo de cáncer de mama se incrementa en aproximadamente 7.12%.

En lo que respecta al cáncer de colon, estudios anteriores muestran que aumentar la ingesta de alcohol por semana en 100 gramos aumenta el riesgo de cáncer en un 19%.

Un informe reciente de la revista Immunology señala que el alcohol deteriora la capacidad del cuerpo para combatir las infecciones virales.

Y estudios sobre la fertilidad sugieren que incluso beber poco hace que las mujeres sean menos propensas a concebir, mientras que el consumo excesivo en los hombres puede reducir la calidad y la cantidad del esperma.

Por qué el alcohol tiene este efecto negativo en tantos aspectos de nuestra salud podría deberse a acetaldehído: la sustancia que se produce en el cuerpo cuando el alcohol se descompone.

El acetaldehído es tóxico y se ha demostrado que daña el ADN (...)

El alcohol es un agente cancerígeno comprobado, dice Patel.

"Las células cancerígenas no existen si no hay una alteración en el ADN. Cuando bebemos, el acetaldehído corrompe el ADN de la vida y puede llevarnos por el camino d el cáncer.

"Uno de los defectos genéticos más comunes en el hombre es la incapacidad para contrarrestar la toxicidad del alcohol".
FUENTE: BBC Mundo - Noticias - ¿Cuánto daño nos hace el alcohol?

domingo 19 de junio de 2011

Porcentaje de recaídas

Según el National Institute Of Drug Abuse (NIDA) de los EEUU, en su folleto Principios de tratamiento para la drogadicción: una guía basada en las investigaciones (preguntas frecuentes) el porcentaje de recaídas de personas de tratamiento por adicciones es similar al de otras enfermedades crónicas como la diabetes tipo I, la hipertensión y el asma.



Señala el NIDA lo siguiente:
La naturaleza crónica de la enfermedad significa que la reincidencia en el abuso de drogas no sólo es posible sino también probable, con índices de recaída similares a los de otras enfermedades crónicas bien caracterizadas, tales como la diabetes, la hipertensión y el asma (véase el diagrama, "Comparación de los índices de recaída entre la drogadicción y otras enfermedades crónicas"), que tienen componentes tanto fisiológicos como conductuales. Lamentablemente, cuando ocurre una recaída muchos consideran que el tratamiento ha sido un fracaso. Pero no es así. El tratamiento exitoso de la adicción suele requerir una evaluación continua y modificaciones que sean apropiadas, semejantes al enfoque adoptado para otras enfermedades crónicas. Por ejemplo, cuando un paciente recibe tratamiento activo para la hipertensión y los síntomas disminuyen, se considera que el tratamiento es exitoso, aun cuando los síntomas puedan reaparecer al descontinuar el tratamiento. Para el paciente con adicción, las recaídas en el abuso de drogas no indican fracaso; más bien significan que el tratamiento tiene que ser restablecido o ajustado, o que se necesita un tratamiento alternativo
En este sentido la recaída debe ser entendida como un problema de salud y las personas afectadas no deben ser estigmatizadas como ocurre a veces en los programas de 12 pasos. También la recaída debe ser un momento para retomar el tratamiento, puede ser AA junto con algún tratamiento profesional ambulatorio, de manera más sistemática. Personalmente he estado asistiendo a un centro de terapia para adicciones donde se trabaja con el método de Gorski sobre prevención de recaídas, lo cual me ha sido de mucha utilidad para superar la carga de culpabilidad y conmiseración que puede provocar una reincidencia en el alcoholismo, pero también para manejar las situaciones de riesgo que pueden provocar que una persona beba de nuevo. Sobre este método escribiré posteriormente.

domingo 5 de junio de 2011

Alcoholismo como enfermedad primaria

La definición más comúnmente aceptada de alcoholismo es que constituye una enfermedad primaria, es decir, que no es el resultado de otros trastornos físicos o emocionales. Puesto en términos de AA significa que no es producto de los llamados de los "defectos de carácter" sino de la "condición" alcohólica. Yo no soy alcohólico porque padezca determinados trastornos de personalidad, aunque estos formen parte de mi problemática.

La definición fue planteada por la Asociación Estadounidense (Americana) de Medicina y es reproducida en el blog del Centro 12 Pasos como citamos a continuación:
El alcoholismo es una enfermedad primaria y crónica con factores genéticos, psicosociales y ambientales que influyen sobre su desarrollo y manifestaciones. A menudo, la enfermedad es progresiva y fatal. Se caracteriza por pérdida de control sobre la manera de beber, preocupación por la droga alcohol, uso de alcohol a pesar de consecuencias adversas y distorsiones en el pensamiento, siendo la negación la más notable de ellas. Cada uno de estos síntomas puede ser contínuo o periódico.

"Primaria" se refiere a a la naturaleza del alcoholismo como una entidad patológica, además e independientemente de otros estados patofisiológicos que puedan estar asociados a ella. Sugiere que, como adicción, el alcoholismo no es un síntoma de otro estado patológico.

"Enfermedad" significa una incapacidad involuntaria. El uso del término involuntario al definir una enfermedad describe este estado como una entidad discreta que no se persigue deliberadamente. No sugiere pasividad en el proceso de recuperación. De igual manera, el uso de este término no implica la ausencia de responsabilidad en un sentido legal. Una enfermedad representa la suma de fenómenos anormales demostrados por el grupo de individuos. Estos fenómenos están asociados con un conjunto específico de características en común por los que ciertos individuos difieren de la norma y los coloca en desventaja.
Para más detalles puede leerse el enlace citado.

Esto es importante también para efectos de tratamiento. En AA el primer paso está primero, admisión de alcoholismo. Luego vienen otros pasos que se relacionan con la espiritualidad, con los defectos de carácter y con las relaciones interpersonales.

Gorski, un psicólogo norteamericano especialista en alcoholismo y el tratamiento de recaídas, señala lo siguiente:
La búsqueda de las causas de la adicción (tales como la emocional o la de problemas familiares) es generalmente improductiva. Los tratamientos que han demostrado ser muy efectivos son los que reconocen la adicción como una condición primaria en vez de un síntoma de algo (Gorski; Miller. Sobriedad. Una Guía para la prevención de recaídas. Missouri: basada en el Modelo de Tratamiento CENAPS, segunda edición 2005).

domingo 5 de diciembre de 2010

¿Por qué AA no es una religión o secta?

¿Por qué Alcohólicos Anónimos no es una religión o secta?

Primero daré algunas explicaciones personales. Segundo haré referencia a la literatura de AA.

Las razones personales son varias. La principal es que en AA se encuentra una gran diversidad de opiniones y puntos de vista sobre el programa. También el hecho que en Internet se difundan críticas religiosas de AA, por ejemplo en el sitio Psychoheresy (1, 2 y 3), nos indica que no es precisamente una religión o algo parecido. Sobre todo viniendo estas críticas del fundamentalismo cristiano. En AA uno puede permanecer tranquilo con sus creencias o falta de ellas sin que nadie lo moleste, aunque esto depende del tipo de grupo, siempre y cuando no asuma posiciones de beligerancia. Las religiones por lo general son excluyentes entre sí, una persona por lo general no puede ser miembro de dos de ellas, mucho menos si es una secta. Y las sectas llevan mecanismos de control mental y emocional de sus miembros muy fuerte, mientras que en AA esto no ocurre. Nadie te está controlando, ni vigilando, ni supervisando. El padrinazgo es básicamente una orientación, un mecanismo para evacuar problemas personales que tal vez no se pueden contar ante todo el grupo, pero no es una forma de control mental. En AA una persona puede ser miembro de cualquier religión o de ninguna, algo que no ocurre con las religiones. Si AA lo fuera entonces el miembro no podría ser de alguna religión porque estaría practicando dos.

Segundo lo que dice la literatura. Tenemos sobre todo lo indicado en la Tercera Tradición:
¿Quién hubiera podido imaginar en aquella época una sociedad que incluyera todo tipo de personalidad concebible, y que atravesara todas las barreras de raza, religión, afiliación política e idioma sin ninguna dificultad?.
¿Por qué A.A. acabó por abandonar todos sus reglamentos para hacerse miembro? ¿Por qué dejamos que cada recién llegado decidiera si era o no era alcohólico, y si debería o no debería unirse a nosotros? ¿Por qué nos atrevimos a decir, contrariamente a lo indicado por la experiencia de las sociedades y los gobiernos de todas partes del mundo, que no castigaríamos a nadie ni privaríamos a nadie de la posibilidad de hacerse miembro de A.A., que nunca deberíamos obligar a nadie a pagar nada, a creer en nada, ni a ajustarse a ninguna regla?
La respuesta, que ahora se ve en la Tercera Tradición, era la simplicidad misma. La experiencia por fin nos enseñó que quitarle en cualquier grado su oportunidad a cualquier alcohólico a veces equivalía a pronunciar su sentencia de muerte, y muy a menudo a condenarle a una vida de sufrimientos sin fin. ¿Quién se atrevería a ser juez, jurado y verdugo de su propio hermano enfermo?.
De acuerdo a la tradición, si AA está por encima de las barreras religiosas, por ende no es ninguna religión o culto.

También está lo señalado por el Quinto Paso:
Solamente el Primer Paso, en el que admitimos sin reserva alguna que éramos impotentes ante el alcohol, se puede practicar con perfección absoluta. Los once Pasos restantes exponen ideales perfectos. Son metas que aspiramos alcanzar, y patrones con los que medimos nuestro progreso.
Si lo que expresan los pasos son ideales y metas, además que son formulados como sugerencias, y no un dogma obligatorio, como los que tienen las religiones, AA no es una religión.

En el folleto conocido como 44 Preguntas y que ahora se llama Preguntas Frecuentes Acerca de A.A, se dice lo siguiente:
¿Qué opinan los clérigos acerca de A.A.?
Ver también el folleto "Los Miembros del Clero preguntan acerca de Alcohólicos Anónimos"
Es seguro que ningún otro movimiento laico de los tiempos modernos ha disfrutado más abundantemente que A.A. del apoyo del clero de las principales denominaciones. Lo mismo que los médicos, los consejeros espirituales de la humanidad se han preocupado hace mucho tiempo por el alcoholismo. Muchos de ellos han escuchado de labios honrados la sincera promesa de abstención del alcohol que no podían controlar, sólo para verlos después faltar a la palabra empeñada, a las pocas horas, días o semanas. La conmiseración, la comprensión y los llamamientos a la conciencia de nada servían al religioso que trataba de ayudar al alcohólico.
Por eso, tal vez no sorprenda que A.A. —aunque brinda más bien un modo de vivir que la senda de una religión— ha sido recibido tan entusiastamente por representantes de diferentes religiones.
De lo cual deben destacarse dos expresiones. "Movimiento laico", es decir, que no pertenece a la esfera de la religión. Según el diccionario de la RAE laico significa "Independiente de cualquier organización o confesión religiosa". Y la otra expresión es muy clara, el programa de AA ofrece "más bien un modo de vivir que la senda de una religión".

Finalmente en el folleto "El punto de vista de un miembro de A.A. sobre la comunidad" se manifiesta de manera muy explícita y clara lo siguiente:
"...no existe ninguna interpretación oficial que les pueda ofrecer sin más. No hay ninguna "línea política del partido", ninguna recopilación de dogma y doctrina que los miembros suscriban, ningún credo que recitemos. Aun si el mismo cofundador de AA estuviera hablando antes ustedes esta noche, no podría sino decirles cómo le parece a él. Personalmente, considero esta ausencia de ortodoxia como uno de los principios más importantes y terapéuticos de A.A."
Nota: Los párrafos citados con de literatura oficial de AA y tienen Copyright de Alcoholics Anonymous World Services. Nos amparamos en el derecho de cita. También en este enlace. Invitamos a comprar y leer la literatura de AA, usualmente se consigue en los grupos o en las oficinas de servicios generales de cada país. También en la actualidad se pueden adquirir en Internet, por ejemplo en Amazon. En el sitio Web de AA se puede encontrar un catálogo con la lista de literatura oficial del programa (en Amazon aparecen en la búsqueda algunos libros que no son de AA, aunque no rechazo estos aportes).

miércoles 3 de noviembre de 2010

El alcohol es la droga más dañina

Según publicaron diversos medios el alcohol es la droga más dañina desde el punto de vista de su impacto, no sólo individual sino también familiar y social.

En El País: El alcohol causa más estragos en la sociedad que las drogas ilegales (02/11/2010)
La última palabra sobre drogas no está dicha. La única clasificación cierta y casi universal es la que las divide entre sustancias legales e ilegales. Y cada vez hay más expertos que ponen en entredicho esta división. Uno de ellos es David Nutt, ex miembro del grupo asesor sobre estupefacientes del Gobierno británico (fue despedido en octubre de 2009 tras defender sin éxito revisar la clasificación del cannabis). Y su último trabajo, que ha publicado en The Lancet, está destinado a levantar polémica. En él afirma que el alcohol es la droga más dañina, por delante de la heroína y el crack (una forma muy poco elaborada de la cocaína), si se tiene en cuenta su efecto social, en especial sobre el entorno del usuario, además del daño a la salud.
(...)
La novedad ahora es que ha aumentado los indicadores hasta dar más peso a los factores sociales (riesgo de causar víctimas por un accidente cuando se está bajo el efecto de una sustancia, problemas de convivencia familiar, posibilidad de delinquir debido al estado de adicción) que a los personales (mortalidad, daños mentales, pérdidas personales de casa o de relaciones). Y es al introducir este nuevo sistema de medidas cuando se produce el vuelco. Este enfoque ya lo había ensayado Nutt hace tres años, pero entonces las variables sociales representaban un tercio de la puntuación final. Ahora les da el 54% del peso.

De hecho, si se toma solo el enfoque del daño para el propio usuario, el crack se considera la sustancia más peligrosa, con 37 puntos sobre 46, seguida de la heroína (34) y las metanfetaminas (32). El alcohol se queda con 26. Pero al introducir los otros factores la clasificación da un vuelco. Para Nutt y su grupo de expertos el alcohol es la sustancia que tiene más impacto social, lo que le da 46 puntos sobre 54. Esta puntuación duplica la de la heroína (21) y casi triplica la del crack (17). La cuarta sustancia que más daño social causa según este trabajo es el tabaco, que ocupa el sexto puesto en la clasificación general con 26 puntos.

Según la BBC: El alcohol, ¿más dañino que la heroína?
El alcohol es más dañino para la sociedad que la heroína o el crack, según un estudio publicado en la revista médica The Lancet.

La investigación estudió 20 drogas y sustancias de abuso y comparó sus efectos tanto en el individuo como en la sociedad.

Según el estudio, las drogas más daniñas para el individuo son la heroína, el crack y la metanfetamina.

Mientras que aquellas que causan más daños sociales son el alcohol, la heroína y el crack.

En la BBC se publicó el siguiente gráfico proveniente del estudio que reseñan:

jueves 29 de julio de 2010

12 preguntas sobre la bebida: ¿como saber si tengo problemas?

En el sitio Web de Alcohólicos Anónimos se reproducen 12 preguntas para que las personas que consideren tener problemas con la bebida examinen su verdadera situación:

"Responda SI o NO a las siguientes preguntas:

1 - ¿Ha tratado alguna vez de dejar de beber durante una semana o más, sin haber podido cumplir el plazo?
La mayoría de los A.A. hicimos todo tipo de promesas a nosotros mismos y a nuestras familias. No pudimos cumplirlas. Luego llegamos a A.A., y A.A. nos dijo: Trate de no beber hoy. (Si no bebe hoy, hoy no se emborrachará.)

2 - ¿Le fastidian los consejos de otras personas en cuanto a su forma de beber—le gustaría que dejasen de entrometerse en sus asuntos?
En A.A. no decimos a nadie lo que tiene que hacer. Hablamos simplemente de nuestras experiencias con la bebida, los líos en que nos metíamos, y cómo logramos dejar de beber. Nos agradaría ayudarle si así lo desea.

3 - ¿Ha cambiado de una clase de bebida a otra con objeto de evitar emborracharse?
Intentamos multitud de trucos. Nos hacíamos bebidas suaves. Tomábamos solamente cerveza. No tomábamos cócteles. Bebíamos solamente los fines de semana. Todo lo que se pueda imaginar, ya lo hemos probado. Pero si tomábamos algo que contuviera alcohol, generalmente acabábamos por emborracharnos.

4 - ¿Se ha tenido que tomar algún trago al levantarse por la mañana durante el año pasado?

Necesita un trago para ponerse en marcha, o para quitarse los temblores? Esta es una indicación bastante segura de que usted no es un bebedor "social".

5 - ¿Tiene envidia de las personas que pueden beber sin meterse en líos?
Casi todos nosotros nos hemos preguntado alguna vez por qué no somos como la mayoría de la gente, que pueden realmente tomarlo o dejarlo.

6 - ¿Ha tenido algún problema relacionado con la bebida durante el año pasado?
Sea sincero! Los médicos dicen que si se tiene un problema con el alcohol y se sigue bebiendo, el problema va a empeorar, nunca mejorar. Al final, morirá, o acabará en una institución para pasar confinado lo que le quede de vida. La única esperanza está en dejar de beber.

7 - ¿Ha causado su forma de beber dificultades en casa?
Antes de llegar a A.A., casi todos solíamos decir que lo que nos impulsaba a beber eran nuestros problemas familiares o las personas con quienes vivíamos. No se nos ocurrió nunca que la bebida lo hacía todo cada vez peor, que nunca solucionó problema alguno.

8 - ¿Trata usted de conseguir tragos "extras" en las fiestas, por temor de no tener suficiente?

La mayoría de nosotros solíamos tomarnos "unos cuantos" tragos antes de ir a una fiesta, si creíamos que no nos iba a bastar la ración. Y si no nos servían con la suficiente rapidez, íbamos a otra parte para conseguir más.

9 - ¿Persiste usted en decir que puede dejar de beber en el momento que quiera, a pesar de que sigue emborrachándose cuando no quiere?
Muchos de nosotros nos engañábamos diciendo que bebíamos porque queríamos beber. Después de unirnos a A.A., llegamos a saber que una vez que empezábamos a beber, no podíamos parar.

10 - ¿Ha faltado a su trabajo o a la escuela a causa de la bebida?
Muchos de nosotros ahora reconocemos que a menudo nos ausentábamos "por estar enfermos" cuando en realidad estábamos con resaca o borrachos.

11 - ¿Ha tenido "lagunas mentales"?
Ha pasado horas o días bebiendo sin poder acordarse de lo que hizo o qué le pasó? Al llegar a A.A., descubrimos que esa era una indicación bastante segura del alcoholismo.

12 - ¿Ha pensado que llevaría una vida mejor si no bebiera?
Muchos de nosotros empezamos a beber porque la bebida hacía que la vida nos pareciera más agradable, al menos por algún tiempo. Luego nos sentimos atrapados. Estábamos bebiendo para vivir y viviendo para beber. Estábamos hartos de estar hartos y recurrimos a A.A.

¿Respondió SÍ a cuatro o más preguntas? De ser así, es probable que tenga un problema con el alcohol. ¿Por qué decimos esto? Porque miles de miembros de A.A. lo han dicho durante muchos años. La dura experiencia les ha enseñado la verdad respecto a sí mismos. Pero repetimos que solamente usted puede decidir si le parece que A.A. le puede ser útil. Considérelo con mente abierta.

Si responde afirmativamente, nos agradaría enseñarle cómo nosotros logramos dejar de beber. No tiene que hacer más que llamarnos. A.A. no promete resolver los problemas de su vida. Pero podemos enseñarle cómo vamos aprendiendo a vivir sin beber "un día a la vez." Nos mantenemos alejados de aquel primer trago. Si no nos tomamos el primer trago, no podremos tomarnos el décimo. Al liberarnos de la bebida, encontramos la vida mucho más fácil de manejar."

Copyright © 1986, 1993 por A.A. World Services, Inc.

Tomado del sitio oficial de Alcohólicos Anónimos. ¿Es AA para usted?

domingo 23 de mayo de 2010

[WTF] ¿Gato ebrio?



Vía Reddit Where the fuck am I?

sábado 17 de abril de 2010

Galería de famosos escritores alcohólicos y adictos

La Revista Life publica una galería de "Famous Literary Drunks & Addicts". No necesariamente todos calificarían como alcohólicos, pero muchos si lo son y otros pueden ser considerados bebedores de abuso o bebedores fuertes. Los nombres, y las respectivas drogas, son los siguientes:
  • Ayn Rand (1905 - 1982): Speed/Dexedrine.
  • John Cheever (1912 - 1982): Alcohol, Various Drugs.
  • J. P. Donleavy (1926 - ): Alcohol.
  • Elinor Wylie (1885 - 1928): Alcohol.
  • Jean Cocteau (1889 - 1963): Opium.
  • Arthur Koestler (1905 - 1983): Alcohol.
  • John Steinbeck (1902 - 1968): Alcohol.
  • James Agee (1909 - 1955): Alcohol.
  • William Styron (1925 - 2006): Alcohol.
  • Charles Bukowski (1920 - 1994): Alcohol.
  • Eugene O'Neill (1888 - 1953): Alcohol.
  • Stephen King (1947 - present): Booze, Cocaine, Prescription Meds.
  • O. Henry (1862 - 1910): Alcohol.
  • Malcolm Lowry (1909 - 1957): Alcohol.
  • Gregory Corso (1930 - 2001): Alcohol, Heroin.
  • Truman Capote (1924 - 1984): Booze, Various Drugs.
  • Flann O'Brien (b. Brian O'Nolan, 1911 - 1966): Alcohol.
  • Richard Brautigan (1935 - 1984): Alcohol.
  • Raymond Chandler (1888 - 1959): Booze.
  • John Berryman (1914 - 1972): Alcohol, Various Drugs.
Relacionado con lo anterior, en la Wikipedia en inglés podemos encontrar listas de muertes de personas famosas producto del alcohol u otras drogas.

Al respecto, en el libro de John Wallace El alcoholismo como enfermedad, nuevos enfoques, leemos lo siguiente:
"Al parecer, no existen muchas dudas acerca de que el arte creativo y el alcohol van juntos. En la literatura estadounidense, por ejemplo, encontramos el 'quien es quien' en el alcoholismo. De ocho estadounidenses que ha recibido el premio Nobel de literatura, cinco eran alcohólicos declarados o tenían tales problemas con el alcohol que, de acuerdo con los criterios actuales, hubiesen sido diagnosticados como alcohólicos. La forma de beber de Eugene O'Neill fue legendaria. William Faulkner y John Steinbeck tuvieron problemas con el alcohol, y lo mismo puede decirse de Sinclair Lewis y Ernest Hemingway. Muchos otros grandes escritores estadounidenses destruyeron literalmente sus vidas debido al alcoholismo o a su forma de beber, entre ellos: Scott Fitzgerald, Edgar Allan Poe, Tennesse Williams, Truman Capote, Ambroce Bierce, John Cheever, John O'Hara y Edmund Wilson. La lista de personas que poseen talento artístico y son alcohólicas es realmente larga.
¿Qué pueden esperar de la recuperación estos talentosos y creativos alcohólicos?, ¿perderán para siempre su creatividad? (...)
La respuesta es que nadie lo sabe a ciencia cierta, pero la creatividad de la mayoría de los individuos no se extingue, aunque es posible que adquiera una forma diferente durante la sobriedad que bajo el efecto del alcohol o de otras drogas". Wallace. El alcoholismo como enfermedad, nuevos enfoques. México, Editorial Trillas, reimpresión 1995, pags. 66-67.

martes 30 de marzo de 2010

Fotos de borrachos de comienzos del siglo XX: Inglaterra

Vía Digg.com. Fotos de borrachos de ambos sexos tomadas por la policía inglesa hace más de un siglo. Según la noticia "enojados, aturdidos y avergonzado estos borrachos miran la lente de la cámara de la policía. Ellos eran "los borrachos habituales" cuyos delitos incluyen ser capturados mientras estaban a cargo de un caballo, un carro y hasta una máquina de vapor."

Binge Britain 1904: The rogues' gallery that shows war on booze is nothing new.

Captura completa de pantalla del sitio en Imgur.

Dos de mis fotos favoritas:


jueves 11 de marzo de 2010

¿Pierden el control de la bebida los alcohólicos siempre que toman?

No necesariamente. El alcoholismo o síndrome de dependencia del alcohol es una condición heterogénea y algunos alcohólicos pueden combinar aparentes momentos de control con posteriores borracheras de varios días.

En este sitio del Colegio de Farmacéuticos de Barcelona se señala lo siguiente:
¿Hay que beber todos los días para ser un alcohólico?

NO. Muchas personas desarrollan una dependencia que se manifiesta de forma intermitente.

Hay alcohólicos que pueden pasar días sin beber o haciéndolo moderadamente, pero pueden beber descontroladamente en más de una ocasión, lo cual les puede acarrear consecuencias negativas.

También encontramos "el alcoholismo de fin de semana", en el que la persona bebe de forma continuada durante dicho período de tiempo, mientras que sin el alcohol, su fin de semana está incompleto y sin sentido.

En el libro "El alcoholismo como enfermedad. Nuevos enfoques" de John Wallace (México, Editorial Trillas, reimpresión 1995) se caracterizan como sigue distintos tipos de alcoholismo:
"El alcoholismo no tiene sentido. Para muchos alcohólicos es un problema que se presenta y desaparece una y otra vez; no todos los días beben, ni todos los días que beben terminan ebrios o metidos en algún problema. Si bien es cierto que un alcohólico consuetudinario empieza con una copa, sería erróneo afirmar que una copa desencadena necesariamente un episodio desastroso. Es indispensable que los alcohólicos entiendan que deben mantenerse lejos del alcohol, en cualquier forma o cantidad, no porque vayan a embriagarse inmediatamente con una copa, sino porque lo más probable es que esto no suceda, ésta es una de las muchas razones por las que se dice a menudo que esta enfermedad es insidiosa. Muchos alcohólicos tratan de "probarse" que no lo son al beber solamente una o dos copas en algunas ocasiones y logran autoengañarse. Pero si observamos a estos alcohólicos durante un periodo determinado, muy probablemente encontraremos que sus "pruebas" duran poco y que, finalmente, su manera de beber resulta otra vez en intoxicaciones incontroladas y en desgracias personales. Estos adictos constituyen los bebedores de "juerga" o episódicos que entran y salen de borracheras devastadoras. Debido a la naturaleza ocasional de su forma de beber, raras veces son realistas ante su problema.

Otros alcohólicos no pueden beber ni siquiera una pequeña cantidad de alcohol sin sentir la necesidad de emborracharse. Para ellos, una copa siempre es demasiado, puesto que, virtualmente, cada episodio de bebida termina en la embriaguez, actos anormales o una conducta social problemática.

Por supuesto, existen alcohólicos que beben diariamente. Para ellos, el trastorno es tan desconcertante como para los bebedores episódicos, pero por una razón diferente. Muchos de los alcohólicos que beben todos los días desarrollan niveles tan elevados de tolerancia fisiológica a la droga, que aun cuando los niveles de alcohol en su sangre estén muy elevados, no manifiestan alteraciones en su comportamiento. Algunas veces, a los alcohólicos de este tipo se les denomina bebedores "fuertes". Al parecer, beben para mantener un cierto nivel de intoxicación que les provoca tranquilidad; una "satisfacción alcohólica" que los bebedores tratan de conservar.

Puesto que este tipo de bebedor consuetudinario se encamina silenciosamente durante varios años hacia la muerte, no llama la atención de la manera en la que lo hacen los alcohólicos ruidosos, turbulentos y socialmente peligrosos. Por lo tanto, pueden no tener problemas con la ley, en el trabajo o con sus vecinos hasta que su problema alcanza proporciones muy serias. Con frecuencia, el daño que se hacen es interno, puesto que el alcohol afecta y destruye sistemáticamente los principales órganos del cuerpo. Este tipo de alcoholismo es, sin duda, una enfermedad maligna que destruye silenciosamente a sus víctimas sin que éstas se percaten de lo que les está sucediendo. Por lo común, los bebedores consuetudinarios no consideran que su manera de beber sea un problema. Con frecuencia, es algún médico consciente quien, al detectar un hígado voluminoso mientras examina a un paciente que padece otras enfermedades relacionadas con el alcohol, observa la posibilidad de que exista este problema.

La diferencia en los patrones de ingestión de alcohol, es una fuente de confusión en lo que se refiere al alcoholismo. Algunos de estos patrones se ajustan muy bien a los estereotipos, pero una gran cantidad no." (Capítulo II, pags. 13-14).
Nota: el libro citado es escrito por un especialista en alcoholismo que ha sido director de diversos centros de tratamiento en Estados Unidos. En la actualidad es difícil de conseguir, personalmente lo compré usado en Amazon. El autor parece ser miembro de AA, aunque no rompe el anonimato de forma directa. Sin embargo cuando habla del alcoholismo lo hace en primera persona (nosotros los alcohólicos). Sobre AA escribe en tercera persona, sin embargo la forma en que defiende y describe el programa sólo lo puede hacer una persona que haya pasado por las filas de este movimiento.