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martes, 5 de septiembre de 2017

El alcohol, las emociones y los estados de ánimo

Del libro de Christophe André (psiquiatra y psicoterapeuta), Los estados de ánimo, el aprendizaje de la serenidad. Editorial Kairós, marzo 2010 (subrayado y negritas nuestras)


Los estados de ánimo se pueden modificar químicamente
Se sabe con certeza que el alcohol se utiliza como medio para mejorar los estados de ánimo, sobre todo en las personas que no disponen de motivación y estrategias eficaces para ello. Sus mecanismos de acción sobre los estados de ánimo son múltiples. Por ejemplo: provoca una “miopía psicológica” al reducir nuestras capacidades de visión psíquica a una única cosa a la vez, y de muy cerca, impidiéndonos acceder a cualquier capacidad de distanciarnos y tomar perspectiva: esta teoría explica que el alcohol pueda hacernos “estúpidamente” felices, si ponemos en marcha nuestra alcoholización a partir de estados de ánimo positivos a los que nos agarraremos contra viento y marea; también puede convertirnos en obstinadamente inconsolables si bebemos a partir de la melancolía. El alcohol está asimismo asociado a la capacidad de disminuir la consciencia de uno mismo, teniendo como principal beneficio sentir menos preocupación por distintas preocupaciones que nos atormentan de costumbre. Lo que se intenta encontrar es una especie de “huida de uno mismo”, evitarse uno mismo, alimentada por el sufrimiento de ser lo que se es, además de huir del mundo a través del efecto miope (si se es muy miope, no ve más que lo que se tiene delante de la nariz). Por otra parte, los estudios realizados para explorar las motivaciones de beber alcohol muestran sistemáticamente en primer plano de las razones: se busca ante todo “olvidar las preocupaciones” y “sentir menos”. Claro está, se bebe más los días en que uno se siente triste, y los estados de ánimo negativos son uno de los grandes factores de recaída de los ex bebedores (sobre todo de los hombres, mientras que los factores relacionales dominan entre las mujeres). Pero todo eso no acaba de funcionar, pues los estudios también muestran, por desgracia para los bebedores, a continuación, a corto plazo (tras la desaparición de los efectos inmediatos) y a largo plazo (una vez que la dependencia se ha instalado), un agravamiento muy claro ligado al alcohol: un enorme efecto de rebote de los estados de ánimo negativos, tristeza, inquietud, irritación, etcétera".
Personalmente viví muchas veces ese efecto de rebote del alcohol, al principio de la ingesta se reducen los estados emocionales molestos (depresión, ansiedad), pero conforme se avanza en consumo y se pierde el control, el resultado como dice el libro es un aumento de los estados de ánimo negativos, principalmente una vez que nos hemos visto obligados a parar de beber luego de días de intoxicación alcohólica. 


jueves, 24 de noviembre de 2016

Origen del concepto de alcholismo como enfermedad

En el libro de Jon Elster Sobre las pasiones: Emoción, adicción y conducta humana. Barcelona, Ediciones Paidós (2001), es importante resaltar que “el concepto de adicción, con la creencia conexa de que las ansias por la droga resultan casi irresistibles, es algo relativamente moderno” (p. 127). Surge con el planteamiento del médico Benjamín Rush en el año 1800 que desarrolló un modelo explicativo del comportamiento del bebedor habitual (no utilizaba el término alcohólico), describiendo su condición como una pérdida de control sobre la conducta de beber (actividad compulsiva), la consideró como una enfermedad y prescribió la abstinencia como “la única manera de curar el alcoholismo”. Antes del siglo XIX existía lo que podría llamarse como protoalcoholismo, pero no estaba conceptualizado como tal ni por quienes lo sufrían ni por quienes estaban cerca de ellos, “el fenómeno se transformó cuando se conceptualizó (…) La creencia de que una vez que el alcohólico, posiblemente reformado, se tomaba una copa inevitablemente se producía la recaída total se convirtió en una profecía que se cumplía a sí misma” (p. 128).

Lo que el alcohol no hace

El alcohol no puede adormecer los sentimientos de forma permanente. El problema con los trastornos psíquicos y en general con los sentimientos humanos, es que cuando se aplacan con alcohol la situación no puede ser permanente. Si uno toma en exceso por temor o miedo, al otro día amanece con más temor y miedo. Esto se puede aplicar a un sinnúmero de emociones y condiciones psíquicas: ansiedad, depresión, tristeza, ideas obsesivas… El alivio siempre será momentáneo y si se repite la búsqueda de la "medicina" sobreviene un proceso de adicción.

El siguiente poema me parece que refleja mucho de esto. El alivio es sólo momentáneo y falso. Fue escrito por el poeta chino Bai Juyi (772 - 847 d.C.)
Cuatro cosas peores que el vino

No, no compres las tijeras, son caras
y no podrás cortar con ellas mi congoja.
No afiles la lezna
gastarías tus energías tontamente
sin poder desatar
el nudo de mi tristeza.
Para qué teñir la seda de carmín
si este color no me dice nada
y menos podría enhebrar
mis lágrimas siquiera.
Tampoco vale la pena
calentarse en la estufa
con ese fuego tan subordinado a ella
que jamás me borrará las canas.
Tijera, lezna, hilo, estufa,
ni cortar mi tristeza,
ni deshacer mi sofoco,
ni enhebrar mis lágrimas,
ni desaparecer mis canas
podéis.
Sólo, pues, el vino sabe hasta ahora borrar,
temporalmente al menos, mi amargura.

Bai Juyi

martes, 17 de marzo de 2015

Chistes sobre borrachos

Tres chistes gráficos sobre borrachos, pero como dicen en los grupos de AA de mi país, "un borracho no sirve ni para botar un balde mierda, porque la riega".




jueves, 4 de diciembre de 2014

Efecto del alcohol y el cerebro

La OMS: Neurociencia del Consumo y Dependencia de Sustancias Psicoactivas.


En el sitio Drogas y cerebro hay una buena explicación con animaciones. Escoger español y alcohol, no se puede poner el enlace directo.
El alcohol te deja una sensación de calma y relajación, pero también interfiere en tu memoria. Afecta a tus funciones motrices, tu respiración, tu velocidad de reacción, la regulación de la temperatura de tu cuerpo y tu apetito.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Lars von Trier director de cine y el alcoholismo

El director de cine Lars von Trier afirma lo siguiente en una entrevista:
"Von Trier asiste a reuniones de Alcohólicos Anónimos y lleva noventa días sin tocar ninguna droga, pero le preocupan los posibles efectos de la sobriedad sobre su capacidad creativa.
"Ninguna expresión creativa con valor artístico ha sido creada nunca por exalcohólicos o exdrogadictos", afirma.
El cofundador del movimiento Dogma asegura por ejemplo que Dogville (2003) fue escrita en doce días bajo un estado de euforia continuo que le permitía acceder a un "mundo paralelo" donde las ideas surgían con fluidez y se sentía seguro al tomar decisiones (...)
Von Trier sostiene que el alcohol es "la mejor droga del mundo" y que la ha usado regularmente "contra los miedos estúpidos que surgen todo el tiempo", porque funciona con "exactitud", aunque a largo plazo "lo hace de forma negativa, por desgracia"".




Consumo de alcohol tiene 10 millones de años

El consumo de alcohol, fermentado en frutas, tiene 10 millones de años y se remonta a los homínidos antecesores del homo sapiens:

"Nuestros ancestros -el linaje de primates del que descienden los humanos- comenzaron a ingerir alcohol hace unos 10 millones de años.
Es decir, mucho antes de que los seres humanos abandonaran su vida nómada en favor de la agricultura y mucho antes de que empezaran a fermentar comida con la intención de crear una bebida alcohólica.
Esto es lo que afirma una nueva investigación que descubrió el momento en que se activó en nuestro organismo una de las enzimas encargadas de metabolizar el etanol contenido en las frutas.
Según los científicos del Santa Fe College, en Estados Unidos, esta mutación genética se produjo cuando el ancestro común del hombre, gorilas y chimpancés bajó de los árboles y se adaptó a la vida en el suelo".
"Hace unos 10 millones de años, el linaje de primates de los que proceden los humanos ya tomaba alcohol. Un estudio de paleogenética ha hecho un viaje en el tiempo para encontrar el momento que una de las enzimas que metaboliza el etanol de las frutas se activó. Ocurrió en la época en que el ancestro común de hombres, gorilas y chimpancés  Un estudio de paleogenética ha hecho un viaje en el tiempo para encontrar el momento que una de las enzimas que metaboliza el etanol de las frutas se activó. Ocurrió en la época en que el ancestro común de hombres, gorilas y chimpancés bajó de los árboles. La fruta caída, casi podrida, pudo ser el sostén de aquellos primeros hominoideos que caminaban por el suelo.
En una fruta más que madura puede haber tanto etanol, la versión más común del alcohol natural de origen vegetal, como en una caña de cerveza. Hace una década, por ejemplo, el investigador estadounidense Robert Dudley comprobó que el fruto de la chunga (Astrocaryum standleyanum), una palma propia de las selvas americanas, podía tener una concentración de alcohol del 8%. Aunque el porcentaje en la mayoría de las frutas suele ser 10 veces menor, Hace unos 10 millones de años, el linaje de primates de los que proceden los humanos ya tomaba alcohol. Un estudio de paleogenética ha hecho un viaje en el tiempo para encontrar el momento que una de las enzimas que metaboliza el etanol de las frutas se activó. Ocurrió en la época en que el ancestro común de hombres, gorilas y chimpancés bajó de los árboles. La fruta caída, casi podrida, pudo ser el sostén de aquellos primeros hominoideos que caminaban por el suelo.
En una fruta más que madura puede haber tanto etanol, la versión más común del alcohol natural de origen vegetal, como en una caña de cerveza. Hace una década, por ejemplo, el investigador estadounidense Robert Dudley comprobó que el fruto de la chunga (Astrocaryum standleyanum), una palma propia de las selvas americanas, podía tener una concentración de alcohol del 8%. Aunque el porcentaje en la mayoría de las frutas suele ser 10 veces menor, algunos paleoantropólogos como Dudley han visto una conexión entre la evolución de los homínidos y el consumo de alcohol.algunos paleoantropólogos como Dudley han visto una conexión entre la evolución de los homínidos y el consumo de alcohol.ha hecho un viaje en el tiempo para encontrar el momento que una de las enzimas que metaboliza el etanol de las frutas se activó. Ocurrió en la época en que el ancestro común de hombres, gorilas y chimpancés bajó de los árboles. La fruta caída, casi podrida, pudo ser el sostén de aquellos primeros hominoideos que caminaban por el suelo".

martes, 18 de noviembre de 2014

¿Qué es más dañino: el alcohol o el tabaco?

De este artículo de El País, citamos los siguientes párrafos:
Si nos referimos a un consumo diario y partimos de un baremo supuesto (media cajetilla en el caso de los fumadores y tres unidades de alcohol por jornada en el de los bebedores), cada sustancia está especializa en dañar distintos órganos o funciones. Como señala el doctor Gual, todo consumo de riesgo tiene sus consecuencias. “El alcohol está relacionado con más de 200 enfermedades, y afecta muy especialmente a cerebro e hígado. El tabaco es la primera causa de mortalidad en el mundo occidental y afecta sobre todo el sistema vascular y cardiorespiratorio. Tanto el tabaco como el alcohol son potentes agentes carcinogénicos y su consumo aumenta el riesgo de padecer diversos tipos de cánceres”, sentencia el especialista (...)
La existencia de alcoholes saludables es un falso mito al que se agarran todos los que sospechan que sus niveles de consumo empiezan a ser preocupantes. El doctor Gual lo explica muy bien: “La toxicidad de las bebidas alcohólicas se debe al alcohol y, por tanto, no hay bebidas alcohólicas saludables. Las más tóxicas son aquellas con mayor graduación, pero la toxicidad en el individuo viene determinada por la cantidad de alcohol total consumida”. 
El artículo parece concluir que el tabaco es más dañino, causa más muertes por ejemplo, sin embargo me parece que se deben ponderar otros factores. En los casos de adicción a ambas sustancias, el alcohol causa efectos negativos a más corto plazo. El tabaco posiblemente mate, pero a largo plazo. Una intoxicación alcohólica requiere para su tratamiento de atención médica, en cambio dejar el tabaco, si bien es difícil, se puede facilitar con el ejercicio físico o sustitutos de la nicotina como los parches o goma de mascar. El alcohol te humilla y arrastra, el tabaco no. 

sábado, 8 de noviembre de 2014

Escritores borrachos

En el artículo "Diez escritores que fueron borrachines para bien y para mal" leemos lo siguiente: 
"Las drogas y la literatura siempre han estado íntimamente ligadas porque las primeras pueden obrar como catalizadores de la segunda. Y muchos son los escritores que estarían dispuestos a firmar un pacto fáustico con el dios Baco que les permitiera concebir una obra maestra.

En el caso del alcohol, casi podríamos afirmar que gran parte de los clásicos de la literatura no fueron escritos con tinta, sino con vino. Villon, Joyce, Rabelais, Poe, Roth, Lowry, Horacio, Gonzao de Berceo, Chaucer, Bocaccio, César Vallejo, Cabrera Infante, Bowles, Arquíloco, Omar Jayán, Juan Rulfo, Juan Carlos Onetti, Anthony Burgess, Fulkner, Joyce, Hemingway, Scott Fitzgerald… todos escribieron e hiparon.

Ya sea porque el autor tiene algún gen que le predispone a empinar el codo más de la cuenta, ya sea porque el alcohol siempre ha sido la droga legal de acceso más rápido y efectos más notables, tenemos un buen ramillete de escritores dipsómanos que no serían lo que son sin la asistencia del C2H6O (o quizá habrían llegado a más)".

sábado, 21 de diciembre de 2013

James Bond pudo ser alcohólico

Copio y pego algunas partes del artículo general;

Hola a todos, me llamo Bond, James Bond… y soy un alcohólico | Naukas | Cuaderno de Cultura Científica
Estudio del equipo médico de Graham Johnson, especialista en hígado en el Nottingham University Hospital; lo primero que hicieron los investigadores fue estudiarse de cabo a rabo los 14 libros publicados de James Bond hasta la fecha, y anotar una por una todas las bebidas alcohólicas que “el hombre que con hígado de oro” iba consumiendo.
Los resultados fueron devastadores: James Bond multiplica por cuatro la cantidad recomendada por cualquier médico. En concreto el espía ingiere una media de unas 92 unidades de alcohol por semana.
Un dato que, como es normal, varía según el libro, pero que en su conjunto arroja un total de 1.150 unidades de alcohol en los 88 días que ocupan sus novelas, en las que por cierto solamente estuvo sobrio 13 días… y eso simplemente porque durante ese tiempo estuvo encarcelado o en el hospital. En gramos y para que se vea aún más claro, las novelas de Ian Fleming riegan sus páginas con 9.200 gramos en esos 88 días, lo que supone más de 100 gramos de alcohol diariamente… 
Vía Meneame

sábado, 27 de octubre de 2012

Alcoholismo y trastornos de ansiedad

La mezcla de alcohol y problemas o trastornos de ansiedad no es una buena solución. Como se muestra en la cita siguiente, de un libro de Beck y Clark, conduce a una espiral peligrosa. El alcohol es bastante malo como "auto-medicación" de los trastornos de ansiedad.
“Los trastornos por consumo de sustancias, especialmente alcohol, constituyen otra categoría de condiciones que, a menudo, se aprecian en los trastornos de ansiedad. En su revisión Kushner, Abrams y Borchar (2000) concluían que la presencia de un trastorno de ansiedad (a excepción de la fobia simple) duplicaba y cuadriplicaba el riesgo de dependencia del alcohol o de drogas y contribuía a su persistencia, aunque el consumo indebido de alcohol también podría generar ansiedad (…)
Es evidente que existe una relación especial ente los trastornos por consumo de alcohol y la ansiedad. En comparación con los trastornos del estado de ánimo, los trastornos de ansiedad preceden con mayor frecuencia a los trastornos por abuso de sustancias (Merikangas et al., 1998), llevándonos a la presunción de que los individuos ansiosos deben “auto-medicarse” con alcohol. Sin embargo, esta presunción de la “auto-medicación” no se sostenía en un estudio prospectivo realizado durante 7 años, en el que la dependencia del alcohol presentaba tanta probabilidad de generar un subsiguiente trastorno de ansiedad como el que se produjera la relación temporal inversa (Kushner, Sher & Ericsson, 1999). Kushner y sus colaboradores concluían que los problemas de ansiedad y alcoholismo probablemente presentan influencias recíprocas e interactuantes que generan la escalada tanto de la ansiedad como del alcoholismo Kushner, Sher & Beitman, 1990; Kushner et al., 2000). El resultado final puede ser una “espiral auto-destructiva” que lleve al individuo a la indefensión, a la depresión y al aumento de riesgo de suicidio (Barlow, 2002).
David A. Clark y Aaron T. Beck. Terapia cognitiva para trastornos de ansiedad.  Bilbao: Editorial Desclée de Brouwer, 2012. 













jueves, 14 de junio de 2012

El alcohol provoca el 4% de las muertes en el mundo

Diario El País 15 de febrero 2012 (recomendamos leer el resto del enlace, solo incluimos un resumen con los primeros párrafos)
"El consumo de alcohol provoca la muerte de 2,5 millones de personas cada año en el mundo, casi el 4% de total de fallecimientos, por delante del sida, de la tuberculosis o de la malaria. La Organización Mundial de la Salud (OMS) debe poner en marcha un tratado internacional que obligue a los países a tomar medidas efectivas de lucha contra su consumo, como hizo en la Convención Marco de Control de Tabaco (2003), reclama en la revista científica Nature Devi Sridhar, experto en salud pública de la Universidad de Oxford (Reino Unido).
El alcohol es el tercer factor mundial de impacto negativo en la salud, y el primero en los países intermedios por nivel de riqueza, en los que vive casi la mitad de la población mundial, señala Sridhar. La Estrategia Global para Reducir el Consumo Nocivo del Alcohol, adoptada en la OMS en 2010, va bien encaminada dadas las recomendaciones que recoge para los países, pero no es suficiente, señala el experto."

lunes, 28 de mayo de 2012

Diferencia entre el bebedor social, el bebedor fuerte y el alcohólico

Anteriormente escribimos un post sobre este tema, sin embargo el enlace de un artículo que citamos está roto, aunque otros aspectos que mencionamos, como una cita del libro Alcohólicos Anónimos, conocido como "libro azul", mantienen su validez.

Buscando de nuevo en la red, nos encontramos con otro aporte, que citamos a continuación, de la Asociación Antidrogas de la República Argentina:

Clasificación del Bebedor problema
"Bebedor Social: Personas que siempre que se encuentran en una situación social, necesitan beber para sentirse más sueltas y divertidas. Pueden estar sin beber, pero en reuniones sociales no limitan el consumo de alcohol, y lo hacen hasta sentirse "alegres".
Bebedor Fuerte: Bebedores que toman mucha cantidad de alcohol, independientemente o no de las comidas, y casi todos los días de la semana. Para estos, la bebida es una parte importante de su vida, y una fuente de placer y diversión. A pesar de que durante el día toma mucho alcohol, no ha perdido la capacidad de controlar cuánto y hasta cuándo tomar, por lo que rara vez llegan a tener complicaciones sociales, familiares o laborales. El bebedor fuerte raramente se embriaga en momentos o lugares no adecuados, y suele elegir cuando, donde y con quien beber.
Ebrios ocasionales: En general, son bebedores "fuertes", que ocasionalmente buscan embriagarse. Suelen ser grupos de "compañeros" con los que salir a "festejar", y ya antes de comenzar con la fiesta tienen intención de emborracharse. Su forma de beber se relaciona con una idea de diversión, sin que exista necesidad física.
Bebedor alcohólico: La línea que separa a este bebedor, de los anteriores "bebedores problema", es la pérdida de control sobre la ingestión de alcohol. No puede elegir el momento, ni la cantidad, ni los efectos del alcohol en su organismo. No puede decir "basta y por tanto beberá hasta quedar intoxicado. En este caso, y progresivamente, aparecen los trastornos asociados al alcoholismo en todas las áreas de su vida: Física, emocional, familiar, social y laboral.
Como vemos es muy delgada la línea que separa a unos bebedores de otros, y con gran facilidad, un bebedor social, puede convertirse en alcohólico con más rapidez de lo que él mismo puede pensar."


lunes, 3 de octubre de 2011

¿Cuánto daño produce el alcohol en la salud?

Resumido de la BBC - ¿Cuánto daño nos hace el alcohol?
Sabemos que beber demasiado alcohol nos hace mal. Nos da resaca, nos hace sentir cansados ​​y no le hace ningún favor a nuestra apariencia. Y eso es sólo si hablamos de la mañana siguiente.

A largo plazo, aumenta el riesgo de desarrollar una larga lista de problemas de salud como cáncer de mama, cáncer oral, enfermedades del corazón, derrames cerebrales y cirrosis en el hígado.

Las investigaciones muestran que un alto consumo de alcohol también puede dañar nuestra salud mental, deteriorar las habilidades de la memoria y reducir la fertilidad.

La relación directa entre el alcohol y el hígado es bien conocida. Pero ¿qué pasa con el impacto del alcohol en otros órganos?

Numerosos estudios del corazón indican que el consumo moderado de alcohol ayuda a protegernos contra enfermedades del corazón al aumentar el colesterol bueno y detener la formación de coágulos sanguíneos en las arterias.
Tóxico

Sin embargo, se ha visto que consumir más de tres bebidas tienen un efecto directo y perjudicial sobre el corazón.

El consumo excesivo de alcohol, especialmente con el correr del tiempo, puede provocar la hipertensión arterial, miocardiopatía alcohólica, insuficiencia cardíaca congestiva y accidentes cerebrovasculares.

La ingesta abusiva de alcohol también incorpora más grasa en la circulación del cuerpo.

El vínculo entre el alcohol y el cáncer está bien establecido, según la organización británica Cancer Research UK. Un estudio publicado en la revista British Medical Journal estima que este año el consumo de alcohol causa al menos 13.000 casos de cáncer sólo en Reino Unido cada año, cerca de 9.000 casos en hombres y 4.000 en mujeres.

Los expertos en cáncer dicen que por cada 10 gramos adicionales por día de alcohol, el riesgo de cáncer de mama se incrementa en aproximadamente 7.12%.

En lo que respecta al cáncer de colon, estudios anteriores muestran que aumentar la ingesta de alcohol por semana en 100 gramos aumenta el riesgo de cáncer en un 19%.

Un informe reciente de la revista Immunology señala que el alcohol deteriora la capacidad del cuerpo para combatir las infecciones virales.

Y estudios sobre la fertilidad sugieren que incluso beber poco hace que las mujeres sean menos propensas a concebir, mientras que el consumo excesivo en los hombres puede reducir la calidad y la cantidad del esperma.

Por qué el alcohol tiene este efecto negativo en tantos aspectos de nuestra salud podría deberse a acetaldehído: la sustancia que se produce en el cuerpo cuando el alcohol se descompone.

El acetaldehído es tóxico y se ha demostrado que daña el ADN (...)

El alcohol es un agente cancerígeno comprobado, dice Patel.

"Las células cancerígenas no existen si no hay una alteración en el ADN. Cuando bebemos, el acetaldehído corrompe el ADN de la vida y puede llevarnos por el camino d el cáncer.

"Uno de los defectos genéticos más comunes en el hombre es la incapacidad para contrarrestar la toxicidad del alcohol".
FUENTE: BBC Mundo - Noticias - ¿Cuánto daño nos hace el alcohol?

miércoles, 3 de noviembre de 2010

El alcohol es la droga más dañina

Según publicaron diversos medios el alcohol es la droga más dañina desde el punto de vista de su impacto, no sólo individual sino también familiar y social.

En El País: El alcohol causa más estragos en la sociedad que las drogas ilegales (02/11/2010)
La última palabra sobre drogas no está dicha. La única clasificación cierta y casi universal es la que las divide entre sustancias legales e ilegales. Y cada vez hay más expertos que ponen en entredicho esta división. Uno de ellos es David Nutt, ex miembro del grupo asesor sobre estupefacientes del Gobierno británico (fue despedido en octubre de 2009 tras defender sin éxito revisar la clasificación del cannabis). Y su último trabajo, que ha publicado en The Lancet, está destinado a levantar polémica. En él afirma que el alcohol es la droga más dañina, por delante de la heroína y el crack (una forma muy poco elaborada de la cocaína), si se tiene en cuenta su efecto social, en especial sobre el entorno del usuario, además del daño a la salud.
(...)
La novedad ahora es que ha aumentado los indicadores hasta dar más peso a los factores sociales (riesgo de causar víctimas por un accidente cuando se está bajo el efecto de una sustancia, problemas de convivencia familiar, posibilidad de delinquir debido al estado de adicción) que a los personales (mortalidad, daños mentales, pérdidas personales de casa o de relaciones). Y es al introducir este nuevo sistema de medidas cuando se produce el vuelco. Este enfoque ya lo había ensayado Nutt hace tres años, pero entonces las variables sociales representaban un tercio de la puntuación final. Ahora les da el 54% del peso.

De hecho, si se toma solo el enfoque del daño para el propio usuario, el crack se considera la sustancia más peligrosa, con 37 puntos sobre 46, seguida de la heroína (34) y las metanfetaminas (32). El alcohol se queda con 26. Pero al introducir los otros factores la clasificación da un vuelco. Para Nutt y su grupo de expertos el alcohol es la sustancia que tiene más impacto social, lo que le da 46 puntos sobre 54. Esta puntuación duplica la de la heroína (21) y casi triplica la del crack (17). La cuarta sustancia que más daño social causa según este trabajo es el tabaco, que ocupa el sexto puesto en la clasificación general con 26 puntos.

Según la BBC: El alcohol, ¿más dañino que la heroína?
El alcohol es más dañino para la sociedad que la heroína o el crack, según un estudio publicado en la revista médica The Lancet.

La investigación estudió 20 drogas y sustancias de abuso y comparó sus efectos tanto en el individuo como en la sociedad.

Según el estudio, las drogas más daniñas para el individuo son la heroína, el crack y la metanfetamina.

Mientras que aquellas que causan más daños sociales son el alcohol, la heroína y el crack.

En la BBC se publicó el siguiente gráfico proveniente del estudio que reseñan:

jueves, 29 de julio de 2010

12 preguntas sobre la bebida: ¿como saber si tengo problemas?

En el sitio Web de Alcohólicos Anónimos se reproducen 12 preguntas para que las personas que consideren tener problemas con la bebida examinen su verdadera situación:

"Responda SI o NO a las siguientes preguntas:

1 - ¿Ha tratado alguna vez de dejar de beber durante una semana o más, sin haber podido cumplir el plazo?
La mayoría de los A.A. hicimos todo tipo de promesas a nosotros mismos y a nuestras familias. No pudimos cumplirlas. Luego llegamos a A.A., y A.A. nos dijo: Trate de no beber hoy. (Si no bebe hoy, hoy no se emborrachará.)

2 - ¿Le fastidian los consejos de otras personas en cuanto a su forma de beber—le gustaría que dejasen de entrometerse en sus asuntos?
En A.A. no decimos a nadie lo que tiene que hacer. Hablamos simplemente de nuestras experiencias con la bebida, los líos en que nos metíamos, y cómo logramos dejar de beber. Nos agradaría ayudarle si así lo desea.

3 - ¿Ha cambiado de una clase de bebida a otra con objeto de evitar emborracharse?
Intentamos multitud de trucos. Nos hacíamos bebidas suaves. Tomábamos solamente cerveza. No tomábamos cócteles. Bebíamos solamente los fines de semana. Todo lo que se pueda imaginar, ya lo hemos probado. Pero si tomábamos algo que contuviera alcohol, generalmente acabábamos por emborracharnos.

4 - ¿Se ha tenido que tomar algún trago al levantarse por la mañana durante el año pasado?

Necesita un trago para ponerse en marcha, o para quitarse los temblores? Esta es una indicación bastante segura de que usted no es un bebedor "social".

5 - ¿Tiene envidia de las personas que pueden beber sin meterse en líos?
Casi todos nosotros nos hemos preguntado alguna vez por qué no somos como la mayoría de la gente, que pueden realmente tomarlo o dejarlo.

6 - ¿Ha tenido algún problema relacionado con la bebida durante el año pasado?
Sea sincero! Los médicos dicen que si se tiene un problema con el alcohol y se sigue bebiendo, el problema va a empeorar, nunca mejorar. Al final, morirá, o acabará en una institución para pasar confinado lo que le quede de vida. La única esperanza está en dejar de beber.

7 - ¿Ha causado su forma de beber dificultades en casa?
Antes de llegar a A.A., casi todos solíamos decir que lo que nos impulsaba a beber eran nuestros problemas familiares o las personas con quienes vivíamos. No se nos ocurrió nunca que la bebida lo hacía todo cada vez peor, que nunca solucionó problema alguno.

8 - ¿Trata usted de conseguir tragos "extras" en las fiestas, por temor de no tener suficiente?

La mayoría de nosotros solíamos tomarnos "unos cuantos" tragos antes de ir a una fiesta, si creíamos que no nos iba a bastar la ración. Y si no nos servían con la suficiente rapidez, íbamos a otra parte para conseguir más.

9 - ¿Persiste usted en decir que puede dejar de beber en el momento que quiera, a pesar de que sigue emborrachándose cuando no quiere?
Muchos de nosotros nos engañábamos diciendo que bebíamos porque queríamos beber. Después de unirnos a A.A., llegamos a saber que una vez que empezábamos a beber, no podíamos parar.

10 - ¿Ha faltado a su trabajo o a la escuela a causa de la bebida?
Muchos de nosotros ahora reconocemos que a menudo nos ausentábamos "por estar enfermos" cuando en realidad estábamos con resaca o borrachos.

11 - ¿Ha tenido "lagunas mentales"?
Ha pasado horas o días bebiendo sin poder acordarse de lo que hizo o qué le pasó? Al llegar a A.A., descubrimos que esa era una indicación bastante segura del alcoholismo.

12 - ¿Ha pensado que llevaría una vida mejor si no bebiera?
Muchos de nosotros empezamos a beber porque la bebida hacía que la vida nos pareciera más agradable, al menos por algún tiempo. Luego nos sentimos atrapados. Estábamos bebiendo para vivir y viviendo para beber. Estábamos hartos de estar hartos y recurrimos a A.A.

¿Respondió SÍ a cuatro o más preguntas? De ser así, es probable que tenga un problema con el alcohol. ¿Por qué decimos esto? Porque miles de miembros de A.A. lo han dicho durante muchos años. La dura experiencia les ha enseñado la verdad respecto a sí mismos. Pero repetimos que solamente usted puede decidir si le parece que A.A. le puede ser útil. Considérelo con mente abierta.

Si responde afirmativamente, nos agradaría enseñarle cómo nosotros logramos dejar de beber. No tiene que hacer más que llamarnos. A.A. no promete resolver los problemas de su vida. Pero podemos enseñarle cómo vamos aprendiendo a vivir sin beber "un día a la vez." Nos mantenemos alejados de aquel primer trago. Si no nos tomamos el primer trago, no podremos tomarnos el décimo. Al liberarnos de la bebida, encontramos la vida mucho más fácil de manejar."

Copyright © 1986, 1993 por A.A. World Services, Inc.

Tomado del sitio oficial de Alcohólicos Anónimos. ¿Es AA para usted?

sábado, 17 de abril de 2010

Galería de famosos escritores alcohólicos y adictos

La Revista Life publica una galería de "Famous Literary Drunks & Addicts". No necesariamente todos calificarían como alcohólicos, pero muchos si lo son y otros pueden ser considerados bebedores de abuso o bebedores fuertes. Los nombres, y las respectivas drogas, son los siguientes:
  • Ayn Rand (1905 - 1982): Speed/Dexedrine.
  • John Cheever (1912 - 1982): Alcohol, Various Drugs.
  • J. P. Donleavy (1926 - ): Alcohol.
  • Elinor Wylie (1885 - 1928): Alcohol.
  • Jean Cocteau (1889 - 1963): Opium.
  • Arthur Koestler (1905 - 1983): Alcohol.
  • John Steinbeck (1902 - 1968): Alcohol.
  • James Agee (1909 - 1955): Alcohol.
  • William Styron (1925 - 2006): Alcohol.
  • Charles Bukowski (1920 - 1994): Alcohol.
  • Eugene O'Neill (1888 - 1953): Alcohol.
  • Stephen King (1947 - present): Booze, Cocaine, Prescription Meds.
  • O. Henry (1862 - 1910): Alcohol.
  • Malcolm Lowry (1909 - 1957): Alcohol.
  • Gregory Corso (1930 - 2001): Alcohol, Heroin.
  • Truman Capote (1924 - 1984): Booze, Various Drugs.
  • Flann O'Brien (b. Brian O'Nolan, 1911 - 1966): Alcohol.
  • Richard Brautigan (1935 - 1984): Alcohol.
  • Raymond Chandler (1888 - 1959): Booze.
  • John Berryman (1914 - 1972): Alcohol, Various Drugs.
Relacionado con lo anterior, en la Wikipedia en inglés podemos encontrar listas de muertes de personas famosas producto del alcohol u otras drogas.

Al respecto, en el libro de John Wallace El alcoholismo como enfermedad, nuevos enfoques, leemos lo siguiente:
"Al parecer, no existen muchas dudas acerca de que el arte creativo y el alcohol van juntos. En la literatura estadounidense, por ejemplo, encontramos el 'quien es quien' en el alcoholismo. De ocho estadounidenses que ha recibido el premio Nobel de literatura, cinco eran alcohólicos declarados o tenían tales problemas con el alcohol que, de acuerdo con los criterios actuales, hubiesen sido diagnosticados como alcohólicos. La forma de beber de Eugene O'Neill fue legendaria. William Faulkner y John Steinbeck tuvieron problemas con el alcohol, y lo mismo puede decirse de Sinclair Lewis y Ernest Hemingway. Muchos otros grandes escritores estadounidenses destruyeron literalmente sus vidas debido al alcoholismo o a su forma de beber, entre ellos: Scott Fitzgerald, Edgar Allan Poe, Tennesse Williams, Truman Capote, Ambroce Bierce, John Cheever, John O'Hara y Edmund Wilson. La lista de personas que poseen talento artístico y son alcohólicas es realmente larga.
¿Qué pueden esperar de la recuperación estos talentosos y creativos alcohólicos?, ¿perderán para siempre su creatividad? (...)
La respuesta es que nadie lo sabe a ciencia cierta, pero la creatividad de la mayoría de los individuos no se extingue, aunque es posible que adquiera una forma diferente durante la sobriedad que bajo el efecto del alcohol o de otras drogas". Wallace. El alcoholismo como enfermedad, nuevos enfoques. México, Editorial Trillas, reimpresión 1995, pags. 66-67.