domingo, 19 de junio de 2011

Porcentaje de recaídas

Según el National Institute Of Drug Abuse (NIDA) de los EEUU, en su folleto Principios de tratamiento para la drogadicción: una guía basada en las investigaciones (preguntas frecuentes) el porcentaje de recaídas de personas de tratamiento por adicciones es similar al de otras enfermedades crónicas como la diabetes tipo I, la hipertensión y el asma.



Señala el NIDA lo siguiente:
La naturaleza crónica de la enfermedad significa que la reincidencia en el abuso de drogas no sólo es posible sino también probable, con índices de recaída similares a los de otras enfermedades crónicas bien caracterizadas, tales como la diabetes, la hipertensión y el asma (véase el diagrama, "Comparación de los índices de recaída entre la drogadicción y otras enfermedades crónicas"), que tienen componentes tanto fisiológicos como conductuales. Lamentablemente, cuando ocurre una recaída muchos consideran que el tratamiento ha sido un fracaso. Pero no es así. El tratamiento exitoso de la adicción suele requerir una evaluación continua y modificaciones que sean apropiadas, semejantes al enfoque adoptado para otras enfermedades crónicas. Por ejemplo, cuando un paciente recibe tratamiento activo para la hipertensión y los síntomas disminuyen, se considera que el tratamiento es exitoso, aun cuando los síntomas puedan reaparecer al descontinuar el tratamiento. Para el paciente con adicción, las recaídas en el abuso de drogas no indican fracaso; más bien significan que el tratamiento tiene que ser restablecido o ajustado, o que se necesita un tratamiento alternativo
En este sentido la recaída debe ser entendida como un problema de salud y las personas afectadas no deben ser estigmatizadas como ocurre a veces en los programas de 12 pasos. También la recaída debe ser un momento para retomar el tratamiento, puede ser AA junto con algún tratamiento profesional ambulatorio, de manera más sistemática. Personalmente he estado asistiendo a un centro de terapia para adicciones donde se trabaja con el método de Gorski sobre prevención de recaídas, lo cual me ha sido de mucha utilidad para superar la carga de culpabilidad y conmiseración que puede provocar una reincidencia en el alcoholismo, pero también para manejar las situaciones de riesgo que pueden provocar que una persona beba de nuevo. Sobre este método escribiré posteriormente.

domingo, 5 de junio de 2011

Alcoholismo como enfermedad primaria

La definición más comúnmente aceptada de alcoholismo es que constituye una enfermedad primaria, es decir, que no es el resultado de otros trastornos físicos o emocionales. Puesto en términos de AA significa que no es producto de los llamados de los "defectos de carácter" sino de la "condición" alcohólica. Yo no soy alcohólico porque padezca determinados trastornos de personalidad, aunque estos formen parte de mi problemática.

La definición fue planteada por la Asociación Estadounidense (Americana) de Medicina y es reproducida en el blog del Centro 12 Pasos como citamos a continuación:
El alcoholismo es una enfermedad primaria y crónica con factores genéticos, psicosociales y ambientales que influyen sobre su desarrollo y manifestaciones. A menudo, la enfermedad es progresiva y fatal. Se caracteriza por pérdida de control sobre la manera de beber, preocupación por la droga alcohol, uso de alcohol a pesar de consecuencias adversas y distorsiones en el pensamiento, siendo la negación la más notable de ellas. Cada uno de estos síntomas puede ser contínuo o periódico.

"Primaria" se refiere a a la naturaleza del alcoholismo como una entidad patológica, además e independientemente de otros estados patofisiológicos que puedan estar asociados a ella. Sugiere que, como adicción, el alcoholismo no es un síntoma de otro estado patológico.

"Enfermedad" significa una incapacidad involuntaria. El uso del término involuntario al definir una enfermedad describe este estado como una entidad discreta que no se persigue deliberadamente. No sugiere pasividad en el proceso de recuperación. De igual manera, el uso de este término no implica la ausencia de responsabilidad en un sentido legal. Una enfermedad representa la suma de fenómenos anormales demostrados por el grupo de individuos. Estos fenómenos están asociados con un conjunto específico de características en común por los que ciertos individuos difieren de la norma y los coloca en desventaja.
Para más detalles puede leerse el enlace citado.

Esto es importante también para efectos de tratamiento. En AA el primer paso está primero, admisión de alcoholismo. Luego vienen otros pasos que se relacionan con la espiritualidad, con los defectos de carácter y con las relaciones interpersonales.

Gorski, un psicólogo norteamericano especialista en alcoholismo y el tratamiento de recaídas, señala lo siguiente:
La búsqueda de las causas de la adicción (tales como la emocional o la de problemas familiares) es generalmente improductiva. Los tratamientos que han demostrado ser muy efectivos son los que reconocen la adicción como una condición primaria en vez de un síntoma de algo (Gorski; Miller. Sobriedad. Una Guía para la prevención de recaídas. Missouri: basada en el Modelo de Tratamiento CENAPS, segunda edición 2005).

domingo, 5 de diciembre de 2010

¿Por qué AA no es una religión o secta?

¿Por qué Alcohólicos Anónimos no es una religión o secta?

Primero daré algunas explicaciones personales. Segundo haré referencia a la literatura de AA.

Las razones personales son varias. La principal es que en AA se encuentra una gran diversidad de opiniones y puntos de vista sobre el programa. También el hecho que en Internet se difundan críticas religiosas de AA, por ejemplo en el sitio Psychoheresy (1, 2 y 3), nos indica que no es precisamente una religión o algo parecido. Sobre todo viniendo estas críticas del fundamentalismo cristiano. En AA uno puede permanecer tranquilo con sus creencias o falta de ellas sin que nadie lo moleste, aunque esto depende del tipo de grupo, siempre y cuando no asuma posiciones de beligerancia. Las religiones por lo general son excluyentes entre sí, una persona por lo general no puede ser miembro de dos de ellas, mucho menos si es una secta. Y las sectas llevan mecanismos de control mental y emocional de sus miembros muy fuerte, mientras que en AA esto no ocurre. Nadie te está controlando, ni vigilando, ni supervisando. El padrinazgo es básicamente una orientación, un mecanismo para evacuar problemas personales que tal vez no se pueden contar ante todo el grupo, pero no es una forma de control mental. En AA una persona puede ser miembro de cualquier religión o de ninguna, algo que no ocurre con las religiones. Si AA lo fuera entonces el miembro no podría ser de alguna religión porque estaría practicando dos.

Segundo lo que dice la literatura. Tenemos sobre todo lo indicado en la Tercera Tradición:
¿Quién hubiera podido imaginar en aquella época una sociedad que incluyera todo tipo de personalidad concebible, y que atravesara todas las barreras de raza, religión, afiliación política e idioma sin ninguna dificultad?.
¿Por qué A.A. acabó por abandonar todos sus reglamentos para hacerse miembro? ¿Por qué dejamos que cada recién llegado decidiera si era o no era alcohólico, y si debería o no debería unirse a nosotros? ¿Por qué nos atrevimos a decir, contrariamente a lo indicado por la experiencia de las sociedades y los gobiernos de todas partes del mundo, que no castigaríamos a nadie ni privaríamos a nadie de la posibilidad de hacerse miembro de A.A., que nunca deberíamos obligar a nadie a pagar nada, a creer en nada, ni a ajustarse a ninguna regla?
La respuesta, que ahora se ve en la Tercera Tradición, era la simplicidad misma. La experiencia por fin nos enseñó que quitarle en cualquier grado su oportunidad a cualquier alcohólico a veces equivalía a pronunciar su sentencia de muerte, y muy a menudo a condenarle a una vida de sufrimientos sin fin. ¿Quién se atrevería a ser juez, jurado y verdugo de su propio hermano enfermo?.
De acuerdo a la tradición, si AA está por encima de las barreras religiosas, por ende no es ninguna religión o culto.

También está lo señalado por el Quinto Paso:
Solamente el Primer Paso, en el que admitimos sin reserva alguna que éramos impotentes ante el alcohol, se puede practicar con perfección absoluta. Los once Pasos restantes exponen ideales perfectos. Son metas que aspiramos alcanzar, y patrones con los que medimos nuestro progreso.
Si lo que expresan los pasos son ideales y metas, además que son formulados como sugerencias, y no un dogma obligatorio, como los que tienen las religiones, AA no es una religión.

En el folleto conocido como 44 Preguntas y que ahora se llama Preguntas Frecuentes Acerca de A.A, se dice lo siguiente:
¿Qué opinan los clérigos acerca de A.A.?
Ver también el folleto "Los Miembros del Clero preguntan acerca de Alcohólicos Anónimos"
Es seguro que ningún otro movimiento laico de los tiempos modernos ha disfrutado más abundantemente que A.A. del apoyo del clero de las principales denominaciones. Lo mismo que los médicos, los consejeros espirituales de la humanidad se han preocupado hace mucho tiempo por el alcoholismo. Muchos de ellos han escuchado de labios honrados la sincera promesa de abstención del alcohol que no podían controlar, sólo para verlos después faltar a la palabra empeñada, a las pocas horas, días o semanas. La conmiseración, la comprensión y los llamamientos a la conciencia de nada servían al religioso que trataba de ayudar al alcohólico.
Por eso, tal vez no sorprenda que A.A. —aunque brinda más bien un modo de vivir que la senda de una religión— ha sido recibido tan entusiastamente por representantes de diferentes religiones.
De lo cual deben destacarse dos expresiones. "Movimiento laico", es decir, que no pertenece a la esfera de la religión. Según el diccionario de la RAE laico significa "Independiente de cualquier organización o confesión religiosa". Y la otra expresión es muy clara, el programa de AA ofrece "más bien un modo de vivir que la senda de una religión".

Finalmente en el folleto "El punto de vista de un miembro de A.A. sobre la comunidad" se manifiesta de manera muy explícita y clara lo siguiente:
"...no existe ninguna interpretación oficial que les pueda ofrecer sin más. No hay ninguna "línea política del partido", ninguna recopilación de dogma y doctrina que los miembros suscriban, ningún credo que recitemos. Aun si el mismo cofundador de AA estuviera hablando antes ustedes esta noche, no podría sino decirles cómo le parece a él. Personalmente, considero esta ausencia de ortodoxia como uno de los principios más importantes y terapéuticos de A.A."
Nota: Los párrafos citados con de literatura oficial de AA y tienen Copyright de Alcoholics Anonymous World Services. Nos amparamos en el derecho de cita. También en este enlace. Invitamos a comprar y leer la literatura de AA, usualmente se consigue en los grupos o en las oficinas de servicios generales de cada país. También en la actualidad se pueden adquirir en Internet, por ejemplo en Amazon. En el sitio Web de AA se puede encontrar un catálogo con la lista de literatura oficial del programa (en Amazon aparecen en la búsqueda algunos libros que no son de AA, aunque no rechazo estos aportes).

miércoles, 3 de noviembre de 2010

El alcohol es la droga más dañina

Según publicaron diversos medios el alcohol es la droga más dañina desde el punto de vista de su impacto, no sólo individual sino también familiar y social.

En El País: El alcohol causa más estragos en la sociedad que las drogas ilegales (02/11/2010)
La última palabra sobre drogas no está dicha. La única clasificación cierta y casi universal es la que las divide entre sustancias legales e ilegales. Y cada vez hay más expertos que ponen en entredicho esta división. Uno de ellos es David Nutt, ex miembro del grupo asesor sobre estupefacientes del Gobierno británico (fue despedido en octubre de 2009 tras defender sin éxito revisar la clasificación del cannabis). Y su último trabajo, que ha publicado en The Lancet, está destinado a levantar polémica. En él afirma que el alcohol es la droga más dañina, por delante de la heroína y el crack (una forma muy poco elaborada de la cocaína), si se tiene en cuenta su efecto social, en especial sobre el entorno del usuario, además del daño a la salud.
(...)
La novedad ahora es que ha aumentado los indicadores hasta dar más peso a los factores sociales (riesgo de causar víctimas por un accidente cuando se está bajo el efecto de una sustancia, problemas de convivencia familiar, posibilidad de delinquir debido al estado de adicción) que a los personales (mortalidad, daños mentales, pérdidas personales de casa o de relaciones). Y es al introducir este nuevo sistema de medidas cuando se produce el vuelco. Este enfoque ya lo había ensayado Nutt hace tres años, pero entonces las variables sociales representaban un tercio de la puntuación final. Ahora les da el 54% del peso.

De hecho, si se toma solo el enfoque del daño para el propio usuario, el crack se considera la sustancia más peligrosa, con 37 puntos sobre 46, seguida de la heroína (34) y las metanfetaminas (32). El alcohol se queda con 26. Pero al introducir los otros factores la clasificación da un vuelco. Para Nutt y su grupo de expertos el alcohol es la sustancia que tiene más impacto social, lo que le da 46 puntos sobre 54. Esta puntuación duplica la de la heroína (21) y casi triplica la del crack (17). La cuarta sustancia que más daño social causa según este trabajo es el tabaco, que ocupa el sexto puesto en la clasificación general con 26 puntos.

Según la BBC: El alcohol, ¿más dañino que la heroína?
El alcohol es más dañino para la sociedad que la heroína o el crack, según un estudio publicado en la revista médica The Lancet.

La investigación estudió 20 drogas y sustancias de abuso y comparó sus efectos tanto en el individuo como en la sociedad.

Según el estudio, las drogas más daniñas para el individuo son la heroína, el crack y la metanfetamina.

Mientras que aquellas que causan más daños sociales son el alcohol, la heroína y el crack.

En la BBC se publicó el siguiente gráfico proveniente del estudio que reseñan:

jueves, 29 de julio de 2010

12 preguntas sobre la bebida: ¿como saber si tengo problemas?

En el sitio Web de Alcohólicos Anónimos se reproducen 12 preguntas para que las personas que consideren tener problemas con la bebida examinen su verdadera situación:

"Responda SI o NO a las siguientes preguntas:

1 - ¿Ha tratado alguna vez de dejar de beber durante una semana o más, sin haber podido cumplir el plazo?
La mayoría de los A.A. hicimos todo tipo de promesas a nosotros mismos y a nuestras familias. No pudimos cumplirlas. Luego llegamos a A.A., y A.A. nos dijo: Trate de no beber hoy. (Si no bebe hoy, hoy no se emborrachará.)

2 - ¿Le fastidian los consejos de otras personas en cuanto a su forma de beber—le gustaría que dejasen de entrometerse en sus asuntos?
En A.A. no decimos a nadie lo que tiene que hacer. Hablamos simplemente de nuestras experiencias con la bebida, los líos en que nos metíamos, y cómo logramos dejar de beber. Nos agradaría ayudarle si así lo desea.

3 - ¿Ha cambiado de una clase de bebida a otra con objeto de evitar emborracharse?
Intentamos multitud de trucos. Nos hacíamos bebidas suaves. Tomábamos solamente cerveza. No tomábamos cócteles. Bebíamos solamente los fines de semana. Todo lo que se pueda imaginar, ya lo hemos probado. Pero si tomábamos algo que contuviera alcohol, generalmente acabábamos por emborracharnos.

4 - ¿Se ha tenido que tomar algún trago al levantarse por la mañana durante el año pasado?

Necesita un trago para ponerse en marcha, o para quitarse los temblores? Esta es una indicación bastante segura de que usted no es un bebedor "social".

5 - ¿Tiene envidia de las personas que pueden beber sin meterse en líos?
Casi todos nosotros nos hemos preguntado alguna vez por qué no somos como la mayoría de la gente, que pueden realmente tomarlo o dejarlo.

6 - ¿Ha tenido algún problema relacionado con la bebida durante el año pasado?
Sea sincero! Los médicos dicen que si se tiene un problema con el alcohol y se sigue bebiendo, el problema va a empeorar, nunca mejorar. Al final, morirá, o acabará en una institución para pasar confinado lo que le quede de vida. La única esperanza está en dejar de beber.

7 - ¿Ha causado su forma de beber dificultades en casa?
Antes de llegar a A.A., casi todos solíamos decir que lo que nos impulsaba a beber eran nuestros problemas familiares o las personas con quienes vivíamos. No se nos ocurrió nunca que la bebida lo hacía todo cada vez peor, que nunca solucionó problema alguno.

8 - ¿Trata usted de conseguir tragos "extras" en las fiestas, por temor de no tener suficiente?

La mayoría de nosotros solíamos tomarnos "unos cuantos" tragos antes de ir a una fiesta, si creíamos que no nos iba a bastar la ración. Y si no nos servían con la suficiente rapidez, íbamos a otra parte para conseguir más.

9 - ¿Persiste usted en decir que puede dejar de beber en el momento que quiera, a pesar de que sigue emborrachándose cuando no quiere?
Muchos de nosotros nos engañábamos diciendo que bebíamos porque queríamos beber. Después de unirnos a A.A., llegamos a saber que una vez que empezábamos a beber, no podíamos parar.

10 - ¿Ha faltado a su trabajo o a la escuela a causa de la bebida?
Muchos de nosotros ahora reconocemos que a menudo nos ausentábamos "por estar enfermos" cuando en realidad estábamos con resaca o borrachos.

11 - ¿Ha tenido "lagunas mentales"?
Ha pasado horas o días bebiendo sin poder acordarse de lo que hizo o qué le pasó? Al llegar a A.A., descubrimos que esa era una indicación bastante segura del alcoholismo.

12 - ¿Ha pensado que llevaría una vida mejor si no bebiera?
Muchos de nosotros empezamos a beber porque la bebida hacía que la vida nos pareciera más agradable, al menos por algún tiempo. Luego nos sentimos atrapados. Estábamos bebiendo para vivir y viviendo para beber. Estábamos hartos de estar hartos y recurrimos a A.A.

¿Respondió SÍ a cuatro o más preguntas? De ser así, es probable que tenga un problema con el alcohol. ¿Por qué decimos esto? Porque miles de miembros de A.A. lo han dicho durante muchos años. La dura experiencia les ha enseñado la verdad respecto a sí mismos. Pero repetimos que solamente usted puede decidir si le parece que A.A. le puede ser útil. Considérelo con mente abierta.

Si responde afirmativamente, nos agradaría enseñarle cómo nosotros logramos dejar de beber. No tiene que hacer más que llamarnos. A.A. no promete resolver los problemas de su vida. Pero podemos enseñarle cómo vamos aprendiendo a vivir sin beber "un día a la vez." Nos mantenemos alejados de aquel primer trago. Si no nos tomamos el primer trago, no podremos tomarnos el décimo. Al liberarnos de la bebida, encontramos la vida mucho más fácil de manejar."

Copyright © 1986, 1993 por A.A. World Services, Inc.

Tomado del sitio oficial de Alcohólicos Anónimos. ¿Es AA para usted?

sábado, 17 de abril de 2010

Galería de famosos escritores alcohólicos y adictos

La Revista Life publica una galería de "Famous Literary Drunks & Addicts". No necesariamente todos calificarían como alcohólicos, pero muchos si lo son y otros pueden ser considerados bebedores de abuso o bebedores fuertes. Los nombres, y las respectivas drogas, son los siguientes:
  • Ayn Rand (1905 - 1982): Speed/Dexedrine.
  • John Cheever (1912 - 1982): Alcohol, Various Drugs.
  • J. P. Donleavy (1926 - ): Alcohol.
  • Elinor Wylie (1885 - 1928): Alcohol.
  • Jean Cocteau (1889 - 1963): Opium.
  • Arthur Koestler (1905 - 1983): Alcohol.
  • John Steinbeck (1902 - 1968): Alcohol.
  • James Agee (1909 - 1955): Alcohol.
  • William Styron (1925 - 2006): Alcohol.
  • Charles Bukowski (1920 - 1994): Alcohol.
  • Eugene O'Neill (1888 - 1953): Alcohol.
  • Stephen King (1947 - present): Booze, Cocaine, Prescription Meds.
  • O. Henry (1862 - 1910): Alcohol.
  • Malcolm Lowry (1909 - 1957): Alcohol.
  • Gregory Corso (1930 - 2001): Alcohol, Heroin.
  • Truman Capote (1924 - 1984): Booze, Various Drugs.
  • Flann O'Brien (b. Brian O'Nolan, 1911 - 1966): Alcohol.
  • Richard Brautigan (1935 - 1984): Alcohol.
  • Raymond Chandler (1888 - 1959): Booze.
  • John Berryman (1914 - 1972): Alcohol, Various Drugs.
Relacionado con lo anterior, en la Wikipedia en inglés podemos encontrar listas de muertes de personas famosas producto del alcohol u otras drogas.

Al respecto, en el libro de John Wallace El alcoholismo como enfermedad, nuevos enfoques, leemos lo siguiente:
"Al parecer, no existen muchas dudas acerca de que el arte creativo y el alcohol van juntos. En la literatura estadounidense, por ejemplo, encontramos el 'quien es quien' en el alcoholismo. De ocho estadounidenses que ha recibido el premio Nobel de literatura, cinco eran alcohólicos declarados o tenían tales problemas con el alcohol que, de acuerdo con los criterios actuales, hubiesen sido diagnosticados como alcohólicos. La forma de beber de Eugene O'Neill fue legendaria. William Faulkner y John Steinbeck tuvieron problemas con el alcohol, y lo mismo puede decirse de Sinclair Lewis y Ernest Hemingway. Muchos otros grandes escritores estadounidenses destruyeron literalmente sus vidas debido al alcoholismo o a su forma de beber, entre ellos: Scott Fitzgerald, Edgar Allan Poe, Tennesse Williams, Truman Capote, Ambroce Bierce, John Cheever, John O'Hara y Edmund Wilson. La lista de personas que poseen talento artístico y son alcohólicas es realmente larga.
¿Qué pueden esperar de la recuperación estos talentosos y creativos alcohólicos?, ¿perderán para siempre su creatividad? (...)
La respuesta es que nadie lo sabe a ciencia cierta, pero la creatividad de la mayoría de los individuos no se extingue, aunque es posible que adquiera una forma diferente durante la sobriedad que bajo el efecto del alcohol o de otras drogas". Wallace. El alcoholismo como enfermedad, nuevos enfoques. México, Editorial Trillas, reimpresión 1995, pags. 66-67.

martes, 30 de marzo de 2010

Fotos de borrachos de comienzos del siglo XX: Inglaterra

Vía Digg.com. Fotos de borrachos de ambos sexos tomadas por la policía inglesa hace más de un siglo. Según la noticia "enojados, aturdidos y avergonzado estos borrachos miran la lente de la cámara de la policía. Ellos eran "los borrachos habituales" cuyos delitos incluyen ser capturados mientras estaban a cargo de un caballo, un carro y hasta una máquina de vapor."

Binge Britain 1904: The rogues' gallery that shows war on booze is nothing new.

Captura completa de pantalla del sitio en Imgur.

Dos de mis fotos favoritas:


jueves, 11 de marzo de 2010

¿Pierden el control de la bebida los alcohólicos siempre que toman?

No necesariamente. El alcoholismo o síndrome de dependencia del alcohol es una condición heterogénea y algunos alcohólicos pueden combinar aparentes momentos de control con posteriores borracheras de varios días.

En este sitio del Colegio de Farmacéuticos de Barcelona se señala lo siguiente:
¿Hay que beber todos los días para ser un alcohólico?

NO. Muchas personas desarrollan una dependencia que se manifiesta de forma intermitente.

Hay alcohólicos que pueden pasar días sin beber o haciéndolo moderadamente, pero pueden beber descontroladamente en más de una ocasión, lo cual les puede acarrear consecuencias negativas.

También encontramos "el alcoholismo de fin de semana", en el que la persona bebe de forma continuada durante dicho período de tiempo, mientras que sin el alcohol, su fin de semana está incompleto y sin sentido.

En el libro "El alcoholismo como enfermedad. Nuevos enfoques" de John Wallace (México, Editorial Trillas, reimpresión 1995) se caracterizan como sigue distintos tipos de alcoholismo:
"El alcoholismo no tiene sentido. Para muchos alcohólicos es un problema que se presenta y desaparece una y otra vez; no todos los días beben, ni todos los días que beben terminan ebrios o metidos en algún problema. Si bien es cierto que un alcohólico consuetudinario empieza con una copa, sería erróneo afirmar que una copa desencadena necesariamente un episodio desastroso. Es indispensable que los alcohólicos entiendan que deben mantenerse lejos del alcohol, en cualquier forma o cantidad, no porque vayan a embriagarse inmediatamente con una copa, sino porque lo más probable es que esto no suceda, ésta es una de las muchas razones por las que se dice a menudo que esta enfermedad es insidiosa. Muchos alcohólicos tratan de "probarse" que no lo son al beber solamente una o dos copas en algunas ocasiones y logran autoengañarse. Pero si observamos a estos alcohólicos durante un periodo determinado, muy probablemente encontraremos que sus "pruebas" duran poco y que, finalmente, su manera de beber resulta otra vez en intoxicaciones incontroladas y en desgracias personales. Estos adictos constituyen los bebedores de "juerga" o episódicos que entran y salen de borracheras devastadoras. Debido a la naturaleza ocasional de su forma de beber, raras veces son realistas ante su problema.

Otros alcohólicos no pueden beber ni siquiera una pequeña cantidad de alcohol sin sentir la necesidad de emborracharse. Para ellos, una copa siempre es demasiado, puesto que, virtualmente, cada episodio de bebida termina en la embriaguez, actos anormales o una conducta social problemática.

Por supuesto, existen alcohólicos que beben diariamente. Para ellos, el trastorno es tan desconcertante como para los bebedores episódicos, pero por una razón diferente. Muchos de los alcohólicos que beben todos los días desarrollan niveles tan elevados de tolerancia fisiológica a la droga, que aun cuando los niveles de alcohol en su sangre estén muy elevados, no manifiestan alteraciones en su comportamiento. Algunas veces, a los alcohólicos de este tipo se les denomina bebedores "fuertes". Al parecer, beben para mantener un cierto nivel de intoxicación que les provoca tranquilidad; una "satisfacción alcohólica" que los bebedores tratan de conservar.

Puesto que este tipo de bebedor consuetudinario se encamina silenciosamente durante varios años hacia la muerte, no llama la atención de la manera en la que lo hacen los alcohólicos ruidosos, turbulentos y socialmente peligrosos. Por lo tanto, pueden no tener problemas con la ley, en el trabajo o con sus vecinos hasta que su problema alcanza proporciones muy serias. Con frecuencia, el daño que se hacen es interno, puesto que el alcohol afecta y destruye sistemáticamente los principales órganos del cuerpo. Este tipo de alcoholismo es, sin duda, una enfermedad maligna que destruye silenciosamente a sus víctimas sin que éstas se percaten de lo que les está sucediendo. Por lo común, los bebedores consuetudinarios no consideran que su manera de beber sea un problema. Con frecuencia, es algún médico consciente quien, al detectar un hígado voluminoso mientras examina a un paciente que padece otras enfermedades relacionadas con el alcohol, observa la posibilidad de que exista este problema.

La diferencia en los patrones de ingestión de alcohol, es una fuente de confusión en lo que se refiere al alcoholismo. Algunos de estos patrones se ajustan muy bien a los estereotipos, pero una gran cantidad no." (Capítulo II, pags. 13-14).
Nota: el libro citado es escrito por un especialista en alcoholismo que ha sido director de diversos centros de tratamiento en Estados Unidos. En la actualidad es difícil de conseguir, personalmente lo compré usado en Amazon. El autor parece ser miembro de AA, aunque no rompe el anonimato de forma directa. Sin embargo cuando habla del alcoholismo lo hace en primera persona (nosotros los alcohólicos). Sobre AA escribe en tercera persona, sin embargo la forma en que defiende y describe el programa sólo lo puede hacer una persona que haya pasado por las filas de este movimiento.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Sobre la actualización de mi blog

Durante los dos últimos meses he pasado por situaciones personales un poco complicadas, he tenido que darle mucha prioridad a las reuniones de AA, además de cumplir con mi trabajo. Por esta razón no había vuelto a actualizar mi blog.

En adelante espero seguir escribiendo al menos una entrada semanal.

miércoles, 6 de enero de 2010

Posibilidades de una espiritualidad no teísta, parte 1

Continuando con el post anterior, existen diversas alternativas de espritualidad no teísta para quienes nos hemos considerado agnósticos o ateos y tenemos dificultades con una interpretación muy literal de los textos de AA, en particular el libro azul (Alcohólicos Anónimos) y "Doce pasos, doce tradiciones".

1) En el blog de los Unitarios Universalistas podemos encontrar un artículo llamado Los místicos ateos donde en concreto se señala: "La primera vez que encontré el término "místico ateo" fue a propósito de la definición que de sí mismo daba el gran sicólogo social y filósofo humanista, Erich Fromm (1900-1980), cuyas obras les he recomendado consistentemente a lo largo de los años. El objetivo de Fromm, en cada uno de sus libros, es explorar las maneras en que los seres humanos pueden vivir vidas auténticas, felices –y en sus propias palabras no-alienadas– en el ámbito de una sociedad industrial próspera que, al haber perdido sus amarras morales, se vuelve cada vez más secular e infeliz (...) Lo que es de verdad muy sorprendente sobre la clase de misticismo de Fromm –al menos en un primer acercamiento– es el hecho de que lo expresa completamente en términos seculares. Aunque está preparado para aceptar que Dios es un símbolo "un símbolo del más elevado valor que podemos experimentar dentro de nosotros" (Véase, Tener o ser) y, por lo tanto, no es un concepto redundante, no cree en una deidad externa tal como la postulan los sistemas religiosos de occidente; y, lo que es más importante, no cree que para llevar una vida espiritual –lo que, para él, significa una vida examinada y auténtica– se requiera tener a semejante Dios como el foco o la meta. Así entonces, Fromm es un ateo confeso, pero también se describe a sí mismo como místico." Revdo. Bill Darlison, ministro de la Iglesia Unitaria de Dublin, Irlanda, 18 de febrero de 2001 (Trad. Fco. J. Lagunes Gaitán).

2) La filosofía estoica. En particular a mi me resultaron de utilidad algunos textos de Epicteto y Marco Aurelio, que en la actualidad se pueden conseguir en Internet. La moral estoica sostiene que, según la Wikipedia: "Al estar todos los acontecimientos del mundo rigurosamente determinados y formar parte el hombre del logos universal, la libertad no puede consistir más que en la aceptación de nuestro propio destino, el cual estriba fundamentalmente en vivir conforme a la naturaleza. Para ello el hombre debe conocer qué hechos son verdaderos y en qué se apoya su verdad. El bien y la virtud consisten, por lo tanto, en vivir de acuerdo con la razón, evitando las pasiones (pathos). Que no son sino desviaciones de nuestra propia naturaleza racional. La pasión es lo contrario que la razón, es algo que sucede y que no se puede controlar, por lo tanto debe evitarse. Las reacciones, como el dolor, el placer o el temor, pueden y deben dominarse a través del autocontrol ejercitado por la razón, la impasibilidad (apátheia, de la cual deriva apatía) y la imperturbabilidad (ataraxia). Éstas surgirán de la comprensión de que no hay bien ni mal en sí, ya que todo lo que ocurre es parte de un proyecto cósmico. Sólo los ignorantes desconocen el lógos universal y se dejan arrastrar por sus pasiones.El sabio ideal es aquél que vive conforme a la razón, está libre de pasiones y se considera ciudadano del mundo. El cosmopolitismo, que defiende la igualdad y solidaridad de los hombres" (Wikipedia, Estoicismo).

De Epicteto pueden encontrarse en Internet diversas versiones de su Manual de Vida. Igual sucede con las Meditaciones de Marco Aurelio. En particular me gusta esta versión, de la cual cito la siguiente frase sobre la aceptación de las dificultades cotidianas: "Al despuntar la aurora, hazte estas consideraciones previas: me encontraré con un indiscreto, un ingrato, un insolente, un mentiroso, un envidioso, un insociable. Todo eso les acontece por ignorancia de los bienes y de los males. Pero yo, que he observado que la naturaleza del bien es lo bello, y que la del mal es lo vergonzoso, y que la naturaleza del pecador mismo es pariente de la mía, porque participa, no de la misma sangre o de la misma semilla, sino de la inteligencia y de una porción de la divinidad, no puedo recibir daño de ninguno de ellos, pues ninguno me cubrirá de vergüenza; ni puedo enfadarme con mi pariente ni odiarle. Pues hemos nacido para colaborar, al igual que los pies, las manos, los párpados, las hileras de dientes, superiores e inferiores. Obrar, pues, como adversarios los unos de los otros es contrario a la naturaleza. Y es actuar como adversario el hecho de manifestar indignación y repulsa."

En alguna parte de la literatura de AA se hacía referencia a la necesidad de ser "íntegros y estoicos", sin embargo tengo entendido que formaba parte de una traducción anterior del libro de los doce pasos que en la actualidad no está vigente. No logré encontrar esa frase en versiones previas del libro citado, sin embargo un poco de estoicismo es necesario a una persona que busca recuperarse de una adicción como el alcoholismo, pues la aceptación de la realidad es lo opuesto del escape que busca el alcohólico durante su consumo adictivo.

En un escrito posterior haré referencia a otras alternativas más de corte espiritual, como el taoismo y el budismo zen. Sin embargo el cinismo filosófico, y no el cinismo en el sentido común del término, también tiene un contenido espiritual.

Me parece que lo que critica el capítulo del libro Alcohólicos Anónimos titulado "Nosotros los agnósticos" es una visión de la vida centrada en el éxito material, que probablemente por falta de información o porque eso correspondía a la visión del mundo de los primeros miembros de AA, identificaron con el ateísmo y el agnosticismo. Sobre esto escribiré después del segundo post sobre una "espiritualidad no teísta".

Imágenes en su orden: Eric Fromm, Epicteto, Marco Aurelio.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Una espiritualidad no teísta: las puertas del cielo - la depresión


En el libro azul de Alcohólicos Anónimos se hace una crítica del agnóstico y el ateo y se contrapone a la espiritualidad y el poder superior que debe buscar un alcohólico para mantenerse sin beber.
Al texto me parece que le faltan algunos matices, por ejemplo no hace referencia al deísmo, una creencia en un concepto espiritual no teológico y no basado en una revelación divina.
En algún momento haré una relectura crítica del capítulo "Nosotros los agnósticos".

De momento solo voy a citar dos historias del budismo zen que me resultan particularmente inspiradoras:
Las puertas del cielo
Un guerrero, un samurai, fue a ver al Maestro Zen Hakuin y le preguntó: "¿Existe el infierno? ¿Existe el cielo? ¿Dónde están las puertas que llevan a ellos? ¿Por dónde puedo entrar?".
Era un guerrero sencillo. Los guerreros siempre son sencillos, sin astucia en sus mentes, sin matemáticas. Sólo conocen dos cosas: la vida y la muerte. El no había venido a aprender ninguna doctrina; sólo quería saber dónde estaban las puertas, para poder evitar la del infierno y entrar en el cielo. Hakuin le respondió de un amanera que sólo un guerrero podía haber entendido.
"¿Quién eres?", le preguntó Hakuin.
"Soy un samurai", le respondió el guerrero. En Japón, ser un samurai es algo que da mucho prestigio. Quiere decir que se es un guerrero perfecto, un hombre que no dudaría un segundo en arriesgar su vida. "Soy un samurai, un jefe de samuráis. Hasta el Emperador mismo me respeta", dijo.
Hakuin se rió y contesto: "¿Un samurai, tú? Pareces un mendigo".
El orgullo del samurai se sintió herido y olvidó para qué había venido. Saco su espada y ya estaba a punto de matar a Hakuin cuando éste le dijo": Esta es la puerta del infierno. Esta espada, esta ira, este ego, te abren la puerta".
Esto es lo que un guerrero puede comprender. Inmediatamente el samurai entendió. Puso de nuevo la espada en su cinto y Hakuin dijo: Aquí se abren las puertas del cielo".
El cielo y el infierno están dentro de ti. Ambas puertas están dentro de ti. Cuando te comportas de forma inconsciente, estás a las puertas del infierno; cuando estás alerta y consciente estas en las puertas del cielo.
La mente es el cielo, la mente es el infierno y la mente tiene la capacidad de convertirse en uno de ellos. Pero la gente sigue pensando que existe en alguna parte, fuera de ellos mismos… El cielo y el infierno no están al final de la vida, están aquí y ahora. A cada momento las puertas se abren…en un segundo se puede ir del infierno al cielo, del cielo al infierno.
Tomado de este sitio. Nota: no comparto el punto de vista del falso gurú llamado Osho, sin embargo la historia es parte de la tradición budista, por eso la incluyó aquí.

Con una expresión depresiva
Siete u ocho años atrás un hombre de 30 años visitó Antaiji durante una tarde, con una expresión depresiva en su cara: "No tengo nada para comer". Habíamos acabado de hacer un poco de sopa de arroz para cenar así que le invité para que comiera con nostros y que después hablaríamos. Su respuesta me sorprendió: "No tengo nada para comer, pero no estoy realmente hambriento".
Cuando hablé con él después de cenar, supe que estaba viviendo con su mujer y su madre, que tenía un trabajo, aunque la empresa por la cual trabajaba no era muy grande. Aún, tenía un salario y ciertamente no se moría de hambre. De todas las maneras, le dije: "No digas que no tienes nada para comer cuando aún no estás hambriento. Mas bien deberías decir que tu salario no es lo suficiente como para gratificar tu vanidad".
Preocupado, se quedó entre nosotros durante una semana, pero finalmente volvió a casa, diciendo contento: "En mi casa, mi vida es aún mejor que la vuestra aquí".
Aquí en el templo, la vida le sorprendió como siendo realmente pobre. Pero esto es lo de menos. A no ser que realmente no tengas nada para comer, serás más feliz si vives tu vida sin una expresión depresiva en tu cara.
Tomado del sitio del templo Antaiji de Japón.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

El proceso de alcoholización toma años

En el libro "El alcoholismo: una explicación para comprender, un ensayo para reflexionar" de Alain Cerclé (Siglo XXI Editores)* leemos lo siguiente en las conclusiones tituladas "Preguntas y más preguntas":
Un proverbio japonés expresa sin interpretación superflua el encadenamiento alcohólico: “Primero el hombre toma una copa, luego la copa toma una copa, después la copa toma al hombre”. Pero como lo recalca en 1983 George Vaillant sobre la base de esas célebres investigaciones longitudinales emprendidas en Estados Unidos: “Los presentes estudios a futuro no dan ningún crédito a la creencia común según la cual algunos se vuelven alcohólicos después de la primera copa. El paso del consumo de alcohol al abuso del alcohol toma años.” (…) En algunos individuos sociopáticos que consumen alcohol con fines precisos (transgresión de las normas sociales, superación de los fenómenos conscientes), la dependencia y la pérdida de control puede aparecer sólo en unos cuantos meses o en algunos años. Pero en la mayoría de los alcohólicos el lapso del tiempo entre la primera copa y la imposibilidad de controlar su consumo es un proceso de formación de hábito, que puede requerir de cinco a treinta años” (pags. 86-87).
* Se puede adquirir en Amazon, en La Casa del Libro no está disponible.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Causas de las recaídas en el alcholismo y otras adicciones, parte 2

Con anterioridad cité las reflexiones de Bill Wilson, co-fundador de AA, sobre las causas de las recaídas y cómo salir de una recaída, provenientes del libro “Como lo ve Bill”.

En el libro escrito por dos profesionales en el tratamiento de adicciones “Querer no es poder. Cómo comprender y superar las adicciones” de Arnold. Washton y Donna Boundy (Editorial Paidós Ibérica, 1991, 1ª. Edición*), se ofrece de manera más sistemática un análisis sobre el proceso que lleva a una recaída en el alcohol o el uso de otras drogas:
“Hay muchas “minidecisiones” menores, aparentemente poco importantes, que va tomando la persona reincidente mucho antes de llegar a caer de nuevo en el uso del alterador de su estado de ánimo (…)
Al tomar una de estas minidecisiones, el adicto le resta importancia. No se lo menciona a nadie ni habla de ello en los encuentros de autoayuda o sesiones de terapia. Lo hace, nada más. A estas alturas el proceso de negación ya está en funcionamiento (…)
El proceso podía ser algo similar a esto:
1. Acumulación de estrés. Ciertos acontecimientos y circunstancias negativos o positivos (…) provocan una acumulación de estrés.
2. Hiperreacción emocional. Como el adicto conserva muchas de las creencias adictivas que lo hicieron vulnerable a los estados de ánimo negativos en primer lugar, tiene a hiperreaccionar emocionalmente ante estos acontecimientos y circunstancias. Los sentimientos que le provocan –temor a ser abandonado, miedo a la actuación inadecuada, enojo y furia, soledad- pueden resultarle agobiantes.
3. Negación. Al igual que durante la etapa activa el adicto ansía un alivio para estos sentimientos. Si todavía no sabe cómo conseguir el apoyo de otras personas, tal vez empiece a “cerrarse” emocionalmente. Tendrá miedo a admitir los problemas que está tendiendo porque teme que si los revela perderá la aprobación o el afecto de los demás (…)
4. Fallos en la obtención de apoyo. Tener sentimientos negativos (sentirse confuso, ambivalente, desafiante, o lo que sea) y al mismo tiempo presentar una imagen positiva ante los demás es muy angustioso, por lo que el adicto empieza a faltar a los encuentros de autoayuda y deja de hablar de sí mismo (…)
5. Pequeñas mentiras. En este momento, el adicto comienza a decirse “pequeñas mentiras”, a sí mismo o las sesiones de consulta, o para exponerse a situaciones de riesgo. Ahora trata que la gente “lo deje tranquilo”. Dado que la sinceridad es esencial para la recuperación, el adicto está en camino hacia la reincidencia… a meno que pueda frenarla.
6. Creciente aislamiento. Como no es sincero, el adicto tiende a evitar cada vez más el contacto con otras personas. En consecuencia, se aísla cada vez más (…)
7. Agrandamiento de los problemas. Los problemas originales se agravan porque el adicto los está eludiendo, y se crean nuevos problemas (…)
8. Vuelta a la desesperanza. El adicto se siente totalmente incapaz de hacer nada acerca de la situación (…) Lo invade la lástima por sí mismo. Cada vez con mayor frecuencia, le cruzan por la mente recuerdos positivos de los “buenos tiempos” pasados con su alterador del estado de ánimo (…)
9. Autosabotaje. Cada vez con mayor frecuencia el adicto “se encuentra” en situaciones de alto riesgo (…)
10. Uso. El adicto experimenta apetencias e impulsos irresistibles que lo llevan a conseguir o tener acceso a su droga. La usa, diciéndose que “es sólo por esta vez”. (…)
11. Reacción derrotista (…)
12. Reincidencia total (…)” (libro citado, páginas 243-246).
En el libro se abordan a continuación algunas estrategias para prevenir las recaídas, que resumiré posteriormente.

Personalmente estoy de acuerdo de forma parcial con el esquema anterior. En primer lugar, me parece muy racional. En segundo lugar, el proceso puede ser más rápido y espontáneo aunque sus causas se pueden remontar varios meses o años atrás.

En mi caso particular reincidí en el uso de la bebida por varias razones mezcladas entre sí. Una mala situación psíquica, sobre todo problemas de ansiedad y depresión, cansancio crónico y estrés, una sensación de estancamiento y fracaso en el terreno laboral, dificultades para expresar la situación por la que atravesaba en los grupos. De pronto me vi afrontado a tomar una decisión importante, un cambio de trabajo que iba a mejor mucho mis ingresos. Sin embargo, por mi ansiedad y problemas de fobia social creí que no me iba a adoptar al nuevo empleo. Así, sin pensarlo, de pronto me vi pidiendo una cerveza al salonero de un centro de diversión nocturna donde había ido a relajarme en vez de ir a una reunión en un momento muy difícil de mi vida, donde me sentía totalmente fracasado. En ese momento tenía casi 10 años de abstinencia al alcohol. Cuando regresé a un grupo y hablé (me invitaron a hablar porque pensaban que era una visita) un veterano me dijo que él había observado que muchas recaídas se presentaban alrededor de los 10 años porque algunos miembros consideraban que ya no necesitaban tanto de AA, que podían manejar solos sus asuntos (falsa autoconfianza) y que se iban alejando paulatinamente de las reuniones. En parte este fui mi caso.

* El libro todavía se puede conseguir en algunos sitios en Internet, ver enlaces de la búsqueda en Google en el enlace del título que citamos arriba.